Glosario de diabetes de la A a la H: palabras que conviene actualizar

En este glosario haremos un repaso breve a algunos conceptos relacionados con la diabetes.

Página de un diccionario, y un marcador con una borla de tela amarilla

Cuando la diabetes entra en la vida de una persona, suele llegar acompañada de un vocabulario propio. De pronto aparecen palabras como HbA1c, bolo, cetonas, glucagón, hipoglucemia o monitorización continua de glucosa. Algunas se aprenden enseguida. Otras se escuchan durante meses antes de tener del todo claro qué significan. Y entenderlas importa.

No se trata de memorizar un diccionario médico. Conocer los términos que utiliza el equipo sanitario ayuda a comprender mejor una analítica, interpretar una conversación en consulta, participar en las decisiones sobre el tratamiento y saber qué está ocurriendo en determinadas situaciones del día a día.

La diabetes, en realidad, engloba varias enfermedades metabólicas que tienen en común la presencia de niveles elevados de glucosa en sangre. Entre ellas están la diabetes tipo 1, la diabetes tipo 2, la diabetes gestacional y otros tipos menos frecuentes. Sus causas y tratamientos no son iguales, por lo que tampoco conviene hablar de «la diabetes» como si todas las personas vivieran exactamente la misma enfermedad.

Este glosario reúne algunos de los conceptos más habituales, explicados sin perder precisión. Empezamos por las letras de la A a la H.

A

A1c o HbA1c

La hemoglobina glucosilada o HbA1c es un análisis de sangre que permite estimar cómo han sido, de media, los niveles de glucosa durante aproximadamente los últimos dos o tres meses.

Se utiliza tanto para valorar el control glucémico de una persona con diabetes como, en determinados contextos, para el diagnóstico de diabetes o prediabetes. Una HbA1c no explica por sí sola todas las variaciones de glucosa que se producen a lo largo del día, por eso actualmente puede complementarse con información procedente de la monitorización de glucosa.

Acetona

Es frecuente escuchar expresiones como «tener acetona» cuando se habla de diabetes, especialmente en niños. En realidad, la acetona es uno de los cuerpos cetónicos que produce el organismo cuando utiliza grasa como fuente de energía.

Por tanto, acetona y cuerpos cetónicos están relacionados, pero no son exactamente sinónimos. La presencia elevada de cetonas en una persona con diabetes, especialmente si existe hiperglucemia y falta de insulina, puede ser una señal de riesgo de cetoacidosis diabética.

Alimentación

La alimentación forma parte del manejo de la diabetes, pero hoy sabemos que reducirlo todo a «seguir una dieta» ofrece una imagen demasiado simple.

El patrón de alimentación, la cantidad y tipo de hidratos de carbono, la actividad física, el tratamiento farmacológico cuando es necesario, la monitorización de la glucosa, el descanso y muchos otros factores pueden influir en el control de la enfermedad. Las necesidades también cambian de una persona a otra.

Autoinmune

Una enfermedad autoinmune aparece cuando el sistema inmunitario identifica por error determinadas células del propio organismo como una amenaza y las ataca.

La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune. El sistema inmunitario destruye progresivamente las células beta del páncreas, responsables de producir insulina. La diabetes tipo 2, en cambio, no se considera una enfermedad autoinmune.

Azúcares o hidratos de absorción rápida

Es una expresión utilizada para referirse a hidratos de carbono capaces de elevar la glucosa con rapidez.

En determinadas situaciones tienen una utilidad muy concreta. Por ejemplo, la glucosa es el tratamiento de elección cuando una persona consciente presenta una hipoglucemia, aunque también pueden utilizarse otros hidratos que contengan glucosa.

Hidratos de absorción lenta

La expresión sigue utilizándose, aunque conviene interpretarla con cierta cautela. La respuesta de la glucosa a un alimento no depende únicamente de que sus hidratos sean «simples» o «complejos».

La cantidad consumida, su contenido en fibra, la forma de cocinarlo, los alimentos que lo acompañan, la actividad física y la propia respuesta individual pueden modificar el efecto sobre la glucemia.

Azúcar en sangre

Cuando hablamos coloquialmente de «azúcar en sangre» nos referimos normalmente a la glucosa, una fuente fundamental de energía para las células.

La insulina permite que la glucosa pueda ser utilizada adecuadamente por numerosos tejidos. Cuando existe una falta de insulina o el organismo no responde a ella de forma suficiente, la glucosa puede acumularse en la sangre.

B

Bolo de insulina

Un bolo es una cantidad de insulina administrada en un momento concreto. Puede utilizarse, por ejemplo, para cubrir los hidratos de carbono de una comida o para corregir una glucemia elevada según el plan terapéutico individual.

La cantidad necesaria no es universal. Depende de numerosos factores y debe ajustarse siguiendo las indicaciones del equipo sanitario.

Bomba de insulina

Una bomba de insulina es un dispositivo que administra insulina por vía subcutánea de forma continuada.

Las tecnologías actuales han evolucionado mucho más allá de las primeras bombas. Existen sistemas que combinan bomba de insulina, monitorización continua de glucosa y algoritmos capaces de modificar automáticamente la administración de insulina en función de los datos recibidos por el sensor. Son los denominados sistemas automatizados de administración de insulina.

Puedes ampliar información en nuestro artículo sobre la bomba de insulina.

C

Carbohidratos

Los carbohidratos, también llamados hidratos de carbono, son uno de los principales macronutrientes de la alimentación.

Durante la digestión, muchos de ellos se transforman en glucosa. Por este motivo, la cantidad, el tipo y la forma en que se consumen tienen especial relevancia para las personas con diabetes.

Células beta

Son células localizadas en los islotes del páncreas y responsables de producir, almacenar y liberar insulina.

En la diabetes tipo 1, el sistema inmunitario destruye progresivamente estas células. En la diabetes tipo 2 también puede producirse con el tiempo una disminución progresiva de su capacidad para secretar suficiente insulina.

Cetonas o cuerpos cetónicos

Los cuerpos cetónicos son sustancias que produce el hígado cuando el organismo utiliza grasa como fuente de energía.

Su aparición no significa automáticamente que exista una emergencia. Pueden generarse, por ejemplo, durante periodos de ayuno. En una persona con diabetes, sin embargo, niveles elevados de cetonas asociados a una deficiencia importante de insulina pueden formar parte de una cetoacidosis diabética y requieren atención.

Cetonuria

Es la presencia de cuerpos cetónicos en la orina.

Las cetonas también pueden medirse en sangre. El equipo sanitario puede indicar cuándo es recomendable comprobarlas, especialmente en determinadas situaciones de hiperglucemia o enfermedad.

Cetosis

La cetosis es un estado metabólico en el que el organismo produce una cantidad mayor de cuerpos cetónicos porque está utilizando fundamentalmente grasa como fuente de energía.

Cetosis y cetoacidosis diabética no significan lo mismo. La cetoacidosis diabética es una complicación grave asociada a déficit de insulina, acumulación de cetonas y acidosis metabólica, y requiere tratamiento médico urgente.

Contar carbohidratos

Consiste en calcular la cantidad de hidratos de carbono de los alimentos que se van a consumir.

Es una herramienta especialmente útil para algunas personas que utilizan insulina, ya que puede ayudar a relacionar la cantidad de hidratos de una comida con las necesidades de insulina. Requiere aprendizaje y las pautas deben individualizarse.

D

Diabetes

La diabetes mellitus engloba un grupo de trastornos metabólicos caracterizados por hiperglucemia.

Entre las principales categorías se encuentran la diabetes tipo 1, la diabetes tipo 2, la diabetes gestacional y otros tipos asociados, por ejemplo, a determinadas alteraciones genéticas, enfermedades pancreáticas o medicamentos.

Diabetes gestacional

Es la diabetes diagnosticada durante el embarazo cuando no existía una diabetes manifiesta conocida previamente.

Suele detectarse durante el segundo o tercer trimestre. El seguimiento durante el embarazo es especialmente importante y, después del parto, también se recomienda mantener controles porque haber tenido diabetes gestacional se asocia con un mayor riesgo posterior de desarrollar diabetes tipo 2.

Diabetes tipo 1

Es una enfermedad autoinmune en la que se produce la destrucción de las células beta pancreáticas y, como consecuencia, una deficiencia de insulina.

Aunque durante mucho tiempo se asoció principalmente con la infancia y la adolescencia, puede diagnosticarse a cualquier edad. Las personas con diabetes tipo 1 necesitan insulina para vivir.

Diabetes tipo 2

Es el tipo más frecuente de diabetes. Se caracteriza por una pérdida progresiva de la capacidad de las células beta para producir suficiente insulina, con frecuencia sobre un contexto de resistencia a la insulina.

Su tratamiento es individualizado. Puede incluir cambios en alimentación y actividad física, educación terapéutica, distintos medicamentos y, en algunas personas, insulina. Por tanto, la idea de que la diabetes tipo 2 se trata únicamente «con dieta y ejercicio» se ha quedado corta frente al conocimiento actual de la enfermedad.

Diabetes LADA

Las siglas LADA proceden del inglés Latent Autoimmune Diabetes in Adults, diabetes autoinmune latente del adulto.

Se utiliza este término para describir formas de diabetes autoinmune diagnosticadas en personas adultas cuya pérdida de función de las células beta puede ser más progresiva. Al principio puede confundirse con una diabetes tipo 2. En la clasificación actual se considera dentro del espectro de la diabetes tipo 1 autoinmune.

Dislipidemia

La dislipidemia es una alteración de los niveles de lípidos en sangre, como colesterol o triglicéridos.

Puede adoptar formas diferentes, por lo que no significa únicamente «tener los triglicéridos altos». En las personas con diabetes, la valoración del riesgo cardiovascular incluye también el control del perfil lipídico.

E

Endocrinólogo o endocrinóloga

Es el especialista médico que diagnostica y trata enfermedades relacionadas con el sistema endocrino, las hormonas y el metabolismo.

La diabetes es una de las patologías que forman parte de esta especialidad, aunque su atención puede implicar también a medicina de familia, enfermería, nutrición, oftalmología, podología y otros profesionales según las necesidades de cada persona.

Educador o educadora en diabetes

Es un profesional sanitario con formación específica en educación terapéutica en diabetes.

Su trabajo va mucho más allá de explicar cómo utilizar un dispositivo. Ayuda a adquirir conocimientos y habilidades para afrontar situaciones reales: interpretar la glucosa, utilizar insulina cuando corresponde, entender los hidratos de carbono, prevenir hipoglucemias o manejar la enfermedad durante el ejercicio, un viaje o una jornada laboral.

Puedes leer más sobre el papel del educador en diabetes.

F

FGM o monitorización flash de glucosa

FGM son las siglas de Flash Glucose Monitoring. Es un término que se utilizó especialmente para los sistemas en los que era necesario acercar un lector o teléfono al sensor para obtener el dato de glucosa.

Hoy se utiliza cada vez más el término general monitorización continua de glucosa (MCG), que incluye distintos sistemas capaces de medir la glucosa en el líquido intersticial mediante un sensor.

Los dispositivos actuales pueden proporcionar datos continuos, tendencias, alarmas y métricas como el tiempo en rango. La tecnología ha avanzado con rapidez y forma parte cada vez más del manejo habitual de muchos tipos de diabetes.

G

Glucosa

La glucosa es un azúcar simple y una de las principales fuentes de energía del organismo.

Circula por la sangre y necesita un complejo sistema hormonal para mantenerse dentro de unos márgenes adecuados. La insulina y el glucagón son dos de las hormonas que participan de manera fundamental en esa regulación.

Glucagón

El glucagón es una hormona producida principalmente en el páncreas.

Cuando la glucosa disminuye, ayuda a que el hígado libere glucosa almacenada al torrente sanguíneo. También existen preparados de glucagón utilizados para tratar determinadas hipoglucemias graves.

Glucemia

Es la concentración de glucosa en sangre.

En España suele expresarse en miligramos por decilitro (mg/dl), aunque también puede utilizarse milimoles por litro (mmol/l). Los objetivos de glucemia no son idénticos para todo el mundo y deben individualizarse con el equipo sanitario.

Glucemia postprandial

Es la glucemia medida después de una comida.

En la práctica clínica se utilizan con frecuencia mediciones realizadas una o dos horas después del comienzo de la ingesta, según el objetivo y las circunstancias de cada persona. Por tanto, «postprandial» significa después de comer, no necesariamente exactamente dos horas después.

Puedes ampliar información en nuestro artículo sobre hiperglucemia posprandial.

Glucómetro

Es un dispositivo que permite medir la glucosa en sangre capilar.

Habitualmente se coloca una pequeña gota de sangre sobre una tira reactiva introducida en el aparato y el resultado aparece en pocos segundos. Aunque la monitorización continua ha reducido el número de controles capilares necesarios para muchas personas, el glucómetro continúa teniendo utilidad en distintas situaciones.

H

Hidratos de carbono

Es otra forma de denominar a los carbohidratos.

Están presentes en alimentos muy diferentes, desde pan, arroz, pasta o legumbres hasta fruta, leche o determinados productos azucarados. Todos ellos no producen exactamente la misma respuesta sobre la glucosa, por lo que interesa valorar tanto la cantidad como el alimento del que proceden y el conjunto de la comida.

Hiperglucemia

Es una elevación de la glucosa en sangre por encima del rango adecuado para una determinada persona o situación.

Puede aparecer por múltiples motivos, como una cantidad insuficiente de insulina, enfermedad, determinados medicamentos, cambios en la alimentación o estrés fisiológico. Cuando es intensa o persistente, especialmente si aparecen cetonas o síntomas importantes, debe seguirse el plan indicado por el equipo sanitario.

Hipoglucemia

La hipoglucemia es una concentración de glucosa demasiado baja.

Las recomendaciones internacionales consideran clínicamente relevante una glucosa inferior a 70 mg/dl (3,9 mmol/l). Puede producir síntomas como temblor, sudoración, hambre, palpitaciones o confusión, aunque algunas personas pueden presentar pocos síntomas.

Una hipoglucemia grave es aquella en la que la persona necesita ayuda de otra para recuperarse, con independencia de la cifra de glucosa registrada.

Hormona

Una hormona es una sustancia producida por determinadas células u órganos que actúa como mensajero químico y participa en la regulación de numerosas funciones del organismo.

La insulina y el glucagón son hormonas, y ambas desempeñan un papel esencial en la regulación de la glucosa.

Entender las palabras también forma parte de aprender a vivir con diabetes

Hay términos que, después de años conviviendo con la diabetes, se utilizan casi sin pensar. Para alguien que acaba de recibir un diagnóstico, sin embargo, escuchar en una misma consulta palabras como HbA1c, bolo, cetonas o glucemia postprandial puede resultar abrumador.

Por eso la educación diabetológica sigue siendo una parte esencial del tratamiento. Las propias recomendaciones internacionales insisten en que la tecnología y los tratamientos funcionan mejor cuando se acompañan de educación, seguimiento y participación activa de la persona con diabetes.

Saber qué significa una palabra no sustituye las indicaciones de un profesional sanitario. Pero sí permite hacer mejores preguntas. Y, muchas veces, una buena pregunta es el comienzo de una conversación mucho más útil en consulta.

FUENTES Y REFERENCIAS

American Diabetes Association. Standards of Care in Diabetes 2026. Diagnosis and Classification of Diabetes. Diabetes Care.

American Diabetes Association. Standards of Care in Diabetes 2026. Glycemic Goals, Hypoglycemia, and Hyperglycemic Crises. Diabetes Care.

International Diabetes Federation. Diabetes Glossary. Recurso divulgativo sobre terminología relacionada con la diabetes.

National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases, NIH. La prueba de A1C y la diabetes.

American Diabetes Association. Standards of Care in Diabetes 2026. Diabetes Technology. Diabetes Care.

EN POCAS PALABRAS

La diabetes tiene un vocabulario propio y aprenderlo puede facilitar mucho el día a día. Conceptos como HbA1c, hipoglucemia, bolo, cetonas o monitorización continua dejan de parecer técnicos cuando entendemos qué información nos aportan y para qué se utilizan.

También conviene actualizar algunas ideas que se han repetido durante años. No toda la diabetes es autoinmune, la diabetes tipo 1 puede aparecer a cualquier edad y el tratamiento de la diabetes tipo 2 va mucho más allá de «dieta y ejercicio». El lenguaje cambia a medida que avanza el conocimiento sobre la enfermedad. Nuestro glosario también debe hacerlo.

PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE TÉRMINOS DE DIABETES

¿Cuál es la diferencia entre glucosa y glucemia?

La glucosa es un azúcar que el organismo utiliza como fuente de energía. La glucemia es la concentración de esa glucosa en la sangre en un momento determinado. Dicho de otra manera, una palabra se refiere a la sustancia y la otra a su cantidad en sangre.

¿La HbA1c y la glucemia son lo mismo?

No. Una medición de glucemia muestra la concentración de glucosa en un momento concreto. La HbA1c ofrece una estimación del nivel medio de glucosa durante aproximadamente los últimos dos o tres meses. Ambas aportan información diferente y pueden complementarse con los datos de monitorización continua cuando se utiliza esta tecnología.

¿Cetosis y cetoacidosis diabética significan lo mismo?

No. La cetosis indica que el organismo está produciendo cuerpos cetónicos al utilizar grasa como fuente de energía y puede aparecer en diferentes circunstancias. La cetoacidosis diabética implica déficit de insulina, acumulación importante de cetonas y acidosis metabólica. Es una complicación grave que requiere atención médica urgente.

¿Una hipoglucemia siempre produce síntomas?

No necesariamente. Algunas personas pueden tener una glucosa inferior a 70 mg/dl sin notar los síntomas habituales. Esto puede ocurrir especialmente tras episodios repetidos de hipoglucemia. Si una persona presenta hipoglucemias frecuentes o deja de percibirlas, conviene comentarlo con su equipo sanitario para revisar la situación.

¿La diabetes tipo 1 aparece únicamente en niños?

No. Aunque es frecuente que se diagnostique durante la infancia o la adolescencia, la diabetes tipo 1 puede comenzar a cualquier edad, incluida la edad adulta. Algunas formas autoinmunes progresan más lentamente y pueden confundirse inicialmente con una diabetes tipo 2.

¿Un sensor de glucosa mide lo mismo que un glucómetro?

No exactamente. Un glucómetro analiza glucosa en una pequeña muestra de sangre capilar. Los sistemas de monitorización continua miden glucosa en el líquido intersticial, que rodea las células. Por eso puede haber pequeñas diferencias entre ambas lecturas, sobre todo cuando la glucosa está cambiando rápidamente.

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La información proporcionada en este artículo no reemplaza la relación entre el profesional sanitario y su paciente. En caso de duda, consulte siempre a su profesional sanitario de referencia.