La calabaza, una hortaliza con muchas propiedades

La calabaza es una hortaliza con una gran presencia de agua. Esto, unido a su bajo índice de hidratos y a su prácticamente inexistente cantidad de grasas, la convierte en un alimento con un aporte calórico muy reducido.

Calabaza

La calabaza es una hortaliza cuyo origen se encuentra en el sur de Asia. Es el fruto que nace de la calabacera y forma parte de la familia de las cucurbitáceas. Dicha familia agrupa más de 850 especies de vegetales, casi todas herbáceas, rastreras, o de tipo trepador, de las cuales nacen frutos de tamaño grande y protegidos por una corteza sólida. A esta familia de las cucurbitáceas pertenecen frutas y hortalizas de lo mas consumidas en el mundo entero, tales como el melón, la sandía, el pepino o el calabacín.

El origen de la calabaza

Como ya hemos dicho en la introducción de este artículo, la calabaza tiene su origen en el Asia Meridional. Un gran número de autores antiguos hablan de la calabaza en sus escritos y los historiadores coinciden en que esta hortaliza ya se cultivaba en las comunidades hebreas y egipcias de la antigüedad.

Originalmente, la calabaza se producía para el uso de sus semillas (las cuales poseen grandes propiedades nutricionales). Esto sucedía ya que las variedades primigenias no gozaban de la carnosidad y el sabor dulce que tienen en la actualidad. Sin embargo, con el tiempo, esta tendencia se fue invirtiendo, y no ha sido hasta hace relativamente poco que el consumo de semillas de calabaza ha vuelto a ser habitual en nuestra sociedad.

También cabe destacar que, históricamente, la calabaza ha tenido mayor éxito en países con clima cálido, dónde se  propagó con mayor velocidad a partir del siglo XV. No obstante, en la actualidad la calabaza se cultiva en zonas cálidas y humedas de alrededor de todo el mundo.

La calabaza y la diabetes

Existen dos tipos de calabaza según la época del año durante la cual se cultiva. Las veremos a continuación.

Calabaza de verano

Se trata de un tipo de calabaza con la piel fina y de color claro. Sus semillas son especialmente blandas. Además, su tiempo de conservación es bastante reducido. Dentro de esta variedad, se agrupan distintas especies de calabaza las cuales enumeraremos a continuación:

  • Calabaza bonetera (de color blanco, amarillo o verde)
  • Calabaza espagueti (de color amarillento)
  • Calabaza Rondini (de piel naranja y carne de color claro)
  • Calabaza de invierno

Calabaza de invierno

Esta variedad es más dulce que la calabaza de verano, aunque por otro lado, tiene una textura algo más seca ya que su contenido en agua es menor y su piel más gruesa. Gracias a dicho aumento en la grosor de la piel, esta variedad se conserva durante más tiempo que la calabaza de verano. Dentro de esta variedad, encontramos distintos tipos de calabaza:

  • Calabaza banana
  • La calabaza de Cidra o zapallo, cuya pulpa es gelatinosa y de fuerte color amarillo
  • La calabaza confitera (llamada de cabello de ángel). Es aquella gracias a la cual se fabrica el famoso relleno para productos de repostería llamado, precisamente, cabello de ángel.

Las variedades de calabaza que hemos enumerado hasta el momento son ciertamente las más conocidas, pero a lo largo del mundo existen multitud de variedades que, aunque menos conocidas a nivel mundial, son igualmente sanas y sabrosas. Podríamos destacar la calabaza amarilla gruesa de París o la calabaza llena de Nápoles. La verdad es que se trata de una hortaliza fascinante por la cantidad de variedades distintas que pueblan los huertos de los distintos continentes.

Propiedades nutritivas de la calabaza

La calabaza es una excelente fuente de fibra, gracias a lo cual puede mejorar el tránsito intestinal de las personas que la consumen. La fibra presente en las calabazas también puede favorecer la sensación de saciedad.

A nivel de vitaminas, la calabaza es una hortaliza que contiene grandes cantidades de provitamina A y vitamina C. También es rica en vitamina E, algunas vitaminas del grupo B (B1, B2, B3 y B6) y folatos.

La calabaza también contiene pequeñas cantidades de calcio y hierro. Sin embargo, el hierro de la calabaza, al ser de origen no hemo (vegetal), se absorbe en mucha menor medida que el hierro de origen animal.

Además, es un tipo de alimento muy versátil: podremos hacer una rica crema de calabaza, asarla y utilizarla para acompañar carnes y pescados, o añadirla como complemento a risottos o pastas.

Sopa de calabaza para personas con diabetes

En cuanto a sus semillas, es importante destacar que las pipas de la calabaza pueden ser un aperitivo ideal para aquellas personas que tengan diabetes. Su consumo habitual ayuda a reducir los niveles de glucosa en sangre de forma natural, pero como con todos los frutos secos, hemos de controlar no excedernos ya que suelen ser bastante calóricos.

Estas son algunas propiedades de las semillas de la calabaza:

  • Poseen un alto nivel de Magnesio, hierro, fósforo y zinc
  • Son ricas en ácidos grasos
  • Tienen Triptófano, un aminoácido que regula los niveles de serotonina
  • Son bajas en colesterol

Y si no queremos tomarlas solas, siempre podemos utilizarlas como aderezo en alguna ensalada o de un plato de verduras.

La calabaza y la diabetes

Lo cierto, es que algunas investigaciones preliminares determinan que la calabaza podría tener efectos favorables para las personas con diabetes. Más concretamente, en un estudio realizado en ratas y publicado en 2009 en la revista “Science, Biotechnology and Biochemistry“, se descubrió que la calabaza contiene trigonelinas y ácido nicotínico, dos sustancias que podrían favorecer la resistencia a la insulina y demorar el avance de la diabetes. Por otro lado, un estudio publicado en el “Journal of Medicinal Food” encontró que la calabaza pueda ayudar a mantener un nivel más bajo de azúcar en sangre, ya que dicha hortaliza contiene algunos tipos de polifenoles con gran capacidad antioxidante.

Referencias:

Compartir artículo

La información proporcionada en este artículo no reemplaza la relación entre el profesional sanitario y su paciente. En caso de duda, consulte siempre a su profesional sanitario de referencia.