Tabaquismo y diabetes, una mala combinación

Fumar resulta perjudicial para la salud, un riesgo que resulta ser más grave en personas con diabetes.

El tabaco aumenta las complicaciones de la diabetes

Tal y como ha señalado un estudio realizado por la Universidad de Colorado en EE.UU., el riesgo de mortalidad causado por el tabaquismo se duplica en el caso de padecer diabetes.

El tabaco resulta dañino para el cuerpo siendo el responsable de padecer cáncer de pulmón, boca y laringe, así como daños en el corazón o arterias. La enfermera en educación terapéutica en diabetes del Hospital Sant Joan de Déu, Carmen Yoldi, advierte sobre las posibles enfermedades y lesiones que causa el tabaquismo.

¿Cómo influye el tabaquismo en personas con diabetes?

Las personas que padecen DT1 pueden sufrir cambios en su función renal debido a los cambios que provoca el tabaco en los riñones, así como el aumento de microalbuminuria. Además, existen diferentes estudios que sugieren que las personas fumadoras tienden a padecer lesiones oculares como la retinopatía.

El tabaco provoca alteraciones en la sangre y vasos sanguíneos, de manera que si se asocia a la alteración del edotelio que provoca la diabetes, aumenta el riesgo de sufrir complicaciones macrovasculares que resulten muy perjudiciales para la salud.

La neuropatía diabética, afecta directamente a los nervios de una persona y el tabaquismo provoca lesiones nerviosas, por lo tanto se pueden producir daños en los nervios de los brazos y piernas con efectos como dolor, debilidad o adormecimiento de las extremidades.

Señal: No fumar

Complicaciones en el tratamiento de diabetes

Las personas con diabetes y fumadoras tienen más posibilidades de tener problemas con las dosis de insulinas y mantener un control de la enfermedad. De hecho, una diabetes mal controlada en una persona fumadora, supone unos niveles altos de glucosa y el crecimiento de bacterias y hongos en las encías que pueden provocar infecciones graves.

La nicotina del tabaco produce un aumento del nivel de glucosa en sangre y contrae los vasos sanguíneos, de manera que la cantidad de oxígeno que llega a los tejidos disminuye y aumenta los niveles de las catecolaminas, unas hormonas que provocan una alteración de la insulina e incrementa la resistencia del cuerpo a la insulina.

El tabaquismo supone un mayor prejuicio para las personas con diabetes, de manera que es completamente recomendable dejar de fumar para mejorar y beneficiar su salud. Además las personas con diabetes que dejan de fumar consiguen un mayor control de sus niveles de azúcar en sangre.

Si quieres dejar de fumar y no sabes cómo consulta los siguientes enlaces para obtener información y ayuda:

Referencias:

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