¿Te da pereza hacer ejercicio? ¡Aprende a hacerlo más divertido!

No siempre estamos motivados para hacer deporte. Por eso queremos darte algunas ideas para ayudarte a hacer de tu rutina deportiva algo mucho más divertido.

Dos mujeres haciendo ejercicio

La actividad física es muy importante para las personas con diabetes. Nos ayuda a mantenernos activos alejando el sedentarismo y sus consecuencias, ayuda a mantenernos en un peso saludable, mejora nuestra salud cardiovascular…En nuestra guía práctica de actividad física y diabetes podréis conocer más beneficios.

Pero no son los beneficios del deporte de lo que queremos hablar hoy, porque sabemos que en mayor o menor medida todas las personas con diabetes saben que han de llevar estilos de vida saludables. Como sabemos que el ejercicio a menudo puede suponer un desgaste físico pero también mental, puede ser que llegue un momento en el que no tengamos la motivación suficiente o nos venza la pereza.

Hoy nos gustaría hablar sobre cómo recuperar esta motivación perdida, dándote algunos consejos para hacer la actividad física más divertida. ¡Empezamos!

Convierte tu rutina deportiva en pura diversión

El deporte, como muchas otras actividades que podamos hacer, puede acabar convirtiéndose en una obligación más que en algo que queramos hacer por voluntad propia. Esto reduce drásticamente nuestra motivación, haciendo que cualquier excusa sea buena para quedarnos en casa o para hacer otra cosa.

Si tenemos diabetes es muy probable que nos hayan recomendado hacer ejercicio para que nos ayude a mantenerla bajo control, por lo que es importante que la actividad física no suponga un problema para nosotros. Estas ideas pueden ayudar a que esta tarea sea mucho más divertida.

Ante todo, busca algo que te guste

Es muy difícil estar saludable si no hacemos ejercicio, independientemente de la intensidad o del objetivo que nos hayamos planteado. Pero también es difícil si nos sentimos obligados a realizar una actividad que no nos guste.

Por eso, lo más importante para que el deporte no sea una carga, es buscar aquel que nos guste y que podamos practicar. Hay a quien le encanta correr o salir con la bici, hay quién prefiere levantar pesas en un gimnasio, y otros prefieren salir a caminar por el campo o la montaña.

Cualquier opción es buena y tiene sus ventajas, pero es importante que disfrutemos con lo que hacemos o nos costará mucho hacerlo. De ahí que lo primero que os digamos es que probéis varios deportes hasta dar con el que más disfrutáis.

Convierte el deporte en algo social

¿Te da pereza ir a hacer deporte? A veces cuando hemos de hacer algo solos nos cuesta más, ¿por qué no pruebas actividades para hacer con más gente? Además de ir acompañados, tendremos un apoyo extra y un plus de motivación a la hora de hacer deporte.

Pareja haciendo crossfit

Puedes escoger disciplinas más actuales como el crossfit, que tiene un fuerte componente social y motivacional al realizarse en grupo con mucha gente, o incluso deportes competitivos en los que ponerte a prueba contra otra persona. Siempre entendiendo la competición de forma sana, por supuesto.

Si vas solo, ¡no te olvides de la música!

La música no solo nos hará compañía, sino que en función de la actividad que estemos realizando puede ayudar a concentrarnos y rendir al 100%. Por ejemplo, si hacemos yoga, podemos buscar una playlist con música relajante que acompañe a nuestros movimientos.

Si por el contrario estamos haciendo una actividad mucho más movida, podemos adaptar la música para que siga nuestro ritmo y sirva de apoyo.

De la misma forma que en el cine o la televisión la música complementa una escena o situación determinada, en el deporte también funciona a la perfección. Además, nos distrae del cansancio y la fatiga. ¡No lo dudes y crea tu playlist favorita para tus ejercicios!

Une varias pasiones

Hay muchos hobbies que a su vez son actividades físicas. ¿Te gusta bailar? Pues el baile es un ejercicio aeróbico genial. ¿Te gusta la montaña? Aprovecha tus excursiones para subir un poco el ritmo y

Si eres de los que hace ejercicio en casa o tienes la suerte de poder tener un pequeño gimnasio en el que ponerte en forma, ¿por qué no haces dos cosas que te gusten a la vez? Aprovecha para ponerte un episodio de tu serie favorita mientras estás en la bicicleta estática, por ejemplo.

Esto no es posible siempre, pero en la medida de lo posible podemos intentar convertir o adaptar nuestro hobby a las diferentes actividades físicas que realicemos.

Objetivos sí, pero realistas

No hay nada que nos desmotive más que intentar alcanzar un objetivo al que no llegamos nunca. La mejor forma de mejorar, además de ser constante y no extralimitarnos más allá de nuestra capacidad, es marcarnos objetivos a corto plazo que sean asumibles.

En última instancia acabaremos llegando al mismo punto, con la diferencia de ver como poco a poco vamos mejorando. Mejorar nuestras marcas corriendo, levantar un poco más de peso, bajar algún kilo… Cualquier objetivo es positivo, pero conviene ser conscientes de nuestro potencial y del tiempo y esfuerzo que puede requerir.

Si nos marcamos objetivos poco realistas no tardaremos en darnos cuenta de que no llegamos, independientemente de cuanto nos esforcemos, y perderemos nuestra motivación.

Compartir artículo

La información proporcionada en este artículo no reemplaza la relación entre el profesional sanitario y su paciente. En caso de duda, consulte siempre a su profesional sanitario de referencia.