Agujas de insulina y posibles errores de inyección

Agujas de insulina y cómo inyectarla

La insulina es el tratamiento para los pacientes con Diabetes tipo 1. Años atrás la forma de administración era mediante jeringuillas, primero recargables y más tarde de un solo uso.

Hace ya unos cuantos años aparecieron en el mercado lo que llamamos plumas de insulina, que son como unos bolígrafos precargados de insulina y de muy fácil manejo tanto para niños, adultos y ancianos (existen diferentes tipos de plumas en el mercado adaptadas a los distintos grupos de edad), en las que solo debe colocarse la aguja y usar. Una vez terminada la carga, la pluma es desechable.

Con todo ello se ha facilitado muchísimo el tratamiento con insulina en pacientes con diabetes.

La insulina se administra en la grasa subcutánea evitando inyectarse a nivel intradérmico o muscular, porque puede ser más doloroso o limitar la absorción. Hoy en día hay tendencia a usar agujas más cortas, de forma que es más fácil y cómoda su aplicación.

Hay algunos factores a tener en cuenta:

  • Menor grosor de la aguja implica menos dolor: el grosor de las agujas se mide en gauges y se expresa en G. A mayor número de G, menor grosor. Las agujas que menos duelen son las 31 y 32 G
  • Hay que adecuar las agujas al grosor de la piel que va variando con la edad. En adultos va de entre 1.25 a 3.25 mm, aunque lo más común es entre 2.0 y 2.5 mm. En niños el grosor es menos y va aumentando con la edad por lo que actualmente se recomiendan agujas cortas (4mm e longitud), que son aptas para todas las edades.
  • La absorción de la insulina no depende de la longitud de la aguja, aunque agujas largas ( 8mm) aumentan el riesgo de punción intramuscular lo que puede originar una hipoglucemia.
  • Actualmente se usan agujas de 4mm en pluma y de 6 mm en jeringuilla.
  • Con agujas de 4mm no es necesario hacer pliegue de la piel si el paciente tiene más de 6 años, en niños si se debe hacer pliegue por el grosor de la piel. En estas agujas se puede rotar en lugar de aplicación (brazos, abdomen, piernas, glúteos..) ya que no se requiere ningún ángulo para la punción.

Errores frecuentes que se cometen al inyectar insulina

  1. Es mejor no reutilizar las agujas, una aguja un pinchazo. Evitamos posibles problemas como que se despunte y produzca más dolor.
  2. No es conveniente dejar la aguja puesta en la pluma entre pinchazo y pinchazo. Esto puede provocar la reutilización.
  3. No purgar: Es un error frecuente y purgar no es solo sacar el aire que las plumas pueden contener sino que también es llenar la aguja con insulina
  4. Purgar hacia abajo: Si sacas aire con la pluma hacia abajo el aire va arriba, justo al contrario de donde debe ir.
  5. No esperar el tiempo suficiente para retirar la pluma: puede que si se va rápido no se administre toda la dosis de insulina prescrita.
  6. No rotar zonas: Si administramos la insulina siempre en el mismo sitio puede ocasionar lipodistrofia por lo que es importante variar las zonas de inyección.
  7. Escoger tamaño de la aguja incorrecta: ya hemos comentado anteriormente que la más usada actualmente es la de 4mm.
  8. No leer el prospecto de la caja de las plumas de insulina: es importante antes de empezar el tratamiento leer detenidamente todo el prospecto que siempre tiene fotos y dibujos indicando todos los pasos a seguir.
  9. No reeducarse ni reciclarse: con el tiempo se adquieren hábitos y a veces no son los mejores. Hay que revisar de vez en cuando toda la metodología de inyección y cuidados, ya que conlleva un mejor uso de la insulina y una mejor eficacia del tratamiento. Los valores de glucemia que se obtienen dependen, en gran parte, de la técnica que se use en la inyección de insulina. Es importante revisar que la técnica sea la adecuada.

Esperamos que con todas estas observaciones os hayamos ayudado en el día a día de vuestra diabetes.

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Montserrat Barbany

Licenciada en Medicina por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), tiene un Máster en Nutrición y Bromatología por la Universidad de Barcelona (UB), además dispone de un Curso de Postgrado en Nutrición en La Universidad de Barcelona.

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La información proporcionada en este artículo no reemplaza la relación entre el profesional sanitario y su paciente. En caso de duda, consulte siempre a su profesional sanitario de referencia.