
Quien vive con diabetes acaba familiarizándose con unas cuantas cifras. La glucosa en ayunas, los valores que aparecen en el glucómetro o en el sensor y, cada cierto tiempo, una que tiene un peso especial en las revisiones: la hemoglobina glicosilada o HbA1c.
Es habitual escuchar frases como «tengo una HbA1c de 7%» o «me ha bajado la glicosilada». Y tiene sentido. Durante décadas, la HbA1c ha sido una de las principales herramientas para valorar el control de la glucosa a medio plazo.
Pero hay algo que conviene saber: la HbA1c es muy útil, aunque no siempre cuenta toda la historia. Hay situaciones en las que puede ser necesario interpretarla junto con otros datos.
Un ensayo clínico publicado en la edición de este mes de septiembre de 2026 de Diabetes Care ofrece un buen ejemplo. Los investigadores estudiaron a personas con diabetes tipo 2 que recibían hemodiálisis y compararon qué ocurría al utilizar monitorización continua de glucosa frente a los controles capilares habituales. Los resultados vuelven a poner sobre la mesa una cuestión que va más allá de este grupo concreto: qué información aporta cada forma de medir la glucosa y por qué debemos entender sus diferencias.
¿Qué mide realmente la HbA1c?
La HbA1c indica qué porcentaje de la hemoglobina de los glóbulos rojos tiene glucosa adherida. Como los glóbulos rojos permanecen en circulación durante varios meses, esta prueba permite obtener una estimación de cómo ha estado la glucosa durante aproximadamente los últimos dos o tres meses.
Eso la convierte en una herramienta muy valiosa. Pero también explica una de sus limitaciones.
La HbA1c ofrece una especie de fotografía global del periodo. No muestra cómo ha fluctuado la glucosa a lo largo de cada día.
Dos personas podrían tener una HbA1c similar y, sin embargo, experimentar situaciones bastante diferentes. Una podría mantener valores relativamente estables. Otra podría alternar periodos de glucosa elevada con otros de glucosa baja y acabar obteniendo una media parecida.
Por eso, cuando se necesita conocer con mayor detalle qué está sucediendo, existen otras métricas que pueden completar la información.
Cuando la HbA1c necesita contexto
Hay determinadas circunstancias médicas que pueden modificar la relación entre la HbA1c y la glucosa real.
Esto ocurre especialmente cuando cambia la vida media de los glóbulos rojos. La anemia, algunas alteraciones de la sangre, transfusiones recientes o determinadas situaciones relacionadas con la enfermedad renal avanzada pueden hacer que la HbA1c resulte más difícil de interpretar.
No significa que la prueba «no sirva». Significa algo bastante diferente: el profesional sanitario debe valorar el resultado teniendo en cuenta el contexto de cada persona.
La enfermedad renal avanzada es precisamente una de las situaciones en las que esta cuestión adquiere especial importancia.
Diabetes y hemodiálisis: ¿qué ha encontrado el nuevo estudio?
El ensayo publicado en Diabetes Care estudió a adultos con diabetes tipo 2 e insuficiencia renal terminal que recibían hemodiálisis. Se trató de un ensayo aleatorizado cruzado en el que se compararon dos formas de seguimiento: la monitorización continua de glucosa en tiempo real (MCG) y el control convencional mediante glucemia capilar.
Durante la fase en la que se utilizó la monitorización continua, los participantes pasaron un 63,4% del tiempo dentro del rango de 70 a 180 mg/dl, frente al 54,5% durante la fase de control capilar.
También disminuyó el tiempo con valores superiores a 180 mg/dl y a 250 mg/dl, y la glucosa media fue menor.
Aquí conviene detenerse, porque el estudio tiene un matiz importante.
Los investigadores habían planteado como objetivo principal comprobar si la monitorización continua reducía el tiempo en hipoglucemia, es decir, por debajo de 70 mg/dl. En ese aspecto no encontraron diferencias estadísticamente significativas. Las mejoras observadas en tiempo en rango, glucosa media y tiempo por encima del rango fueron resultados secundarios.
Es un estudio interesante, pero no una razón para concluir que todas las personas con diabetes y enfermedad renal deban utilizar un sensor.
¿Qué es el tiempo en rango y qué información aporta?
El tiempo en rango es el porcentaje de tiempo durante el cual la glucosa permanece dentro de unos valores establecidos. Para muchas personas adultas con diabetes, una referencia utilizada habitualmente es el intervalo entre 70 y 180 mg/dl, aunque los objetivos deben individualizarse.
La diferencia con la HbA1c es fácil de entender. La HbA1c nos ayuda a conocer cómo ha sido la glucosa de manera global durante los últimos meses. La monitorización continua permite observar cuánto tiempo permanece dentro, por encima o por debajo de determinados valores, así como su evolución a lo largo del día.
Son informaciones diferentes y pueden complementarse.
Las recomendaciones de la American Diabetes Association de 2026 recogen precisamente el valor creciente de la monitorización continua. Los ensayos realizados en personas con diabetes tipo 2 han encontrado mejoras en parámetros como la HbA1c y el tiempo en rango en diferentes grupos de pacientes.
¿Entonces es mejor mirar el sensor que la HbA1c?
Plantearlo como una competición entre ambas medidas puede llevar a confusión.
La HbA1c sigue siendo una herramienta fundamental para el seguimiento de la diabetes. La monitorización continua proporciona otro tipo de información y puede resultar especialmente útil en determinadas personas y situaciones clínicas.
Tampoco todas las personas necesitan las mismas herramientas. El tipo de diabetes, el tratamiento, la edad, el riesgo de hipoglucemia, otras enfermedades y las circunstancias personales influyen en cómo se realiza el seguimiento.
Incluso los sensores tienen limitaciones. En personas sometidas a hemodiálisis, por ejemplo, se continúa estudiando su precisión y utilidad clínica. Investigaciones anteriores han encontrado diferencias entre los valores del sensor y los obtenidos mediante medición sanguínea, aunque la gran mayoría de las lecturas analizadas se situaban en zonas consideradas clínicamente aceptables.
Una cifra necesita una historia detrás
Quizá esta sea la idea más útil que podemos extraer de estas investigaciones.
Cuando recibimos el resultado de una analítica es tentador dividirlo rápidamente entre «bueno» y «malo». Con la HbA1c ocurre con frecuencia. Pero una cifra aislada no explica por sí misma todo lo que está pasando con la glucosa.
Si existe una diferencia llamativa entre la HbA1c y las mediciones habituales, si aparecen episodios de hipoglucemia o hiperglucemia que parecen no encajar con ese resultado, o si existen circunstancias como una enfermedad renal avanzada o determinadas alteraciones hematológicas, merece la pena comentarlo con el equipo sanitario.
La pregunta no debería ser únicamente «¿cuánto tengo de HbA1c?». También podemos preguntar qué significa ese resultado en nuestro caso concreto.
EN POCAS PALABRAS
La HbA1c permite estimar cómo ha estado la glucosa durante los últimos meses y continúa siendo una referencia fundamental en el seguimiento de la diabetes. Sin embargo, no muestra las variaciones que se producen a lo largo de cada día y existen situaciones clínicas en las que su interpretación puede ser más compleja.
La monitorización continua de glucosa puede aportar información complementaria sobre el tiempo en rango, las hiperglucemias y las hipoglucemias. Un nuevo ensayo en personas con diabetes tipo 2 sometidas a hemodiálisis refuerza el interés de combinar diferentes fuentes de información cuando el contexto clínico lo requiere.
PARA SEGUIR ENTENDIENDO TUS DATOS DE GLUCOSA
La HbA1c es una pieza importante del seguimiento de la diabetes, pero no es la única. Si quieres profundizar en qué mide cada dato y para qué sirve, puedes continuar con estos contenidos:
¿Cuándo, por qué y cómo hacer un análisis de azúcar en sangre?
Explicamos las principales formas de medir la glucosa y qué información aporta la HbA1c dentro del seguimiento de la diabetes.
«Tiempo en Rango»: la métrica que está cambiando la forma de vivir con diabetes
Mientras que la HbA1c ofrece una estimación global de los últimos meses, el Tiempo en Rango permite conocer cuánto tiempo permanece la glucosa dentro de los valores establecidos y observar mejor sus variaciones a lo largo del día.
Tabla de equivalencias entre HbA1c y glucosa media estimada
Una herramienta práctica para entender a qué glucosa media aproximada puede corresponder un determinado valor de hemoglobina glicosilada.
PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE LA HbA1c Y EL CONTROL DE LA GLUCOSA
¿Qué indica exactamente la HbA1c?
La HbA1c estima el nivel medio de glucosa de los últimos dos o tres meses a partir de la cantidad de glucosa unida a la hemoglobina. Es una prueba muy útil para el seguimiento de la diabetes, pero no permite conocer por sí sola las subidas y bajadas de glucosa que se producen durante el día.
¿Puedo tener una HbA1c adecuada y experimentar picos de glucosa?
Sí. La HbA1c refleja un promedio y dos personas con el mismo resultado pueden presentar patrones de glucosa diferentes. Una puede mantener valores bastante estables y otra alternar valores altos y bajos. Por eso, cuando está indicado, las mediciones capilares o la monitorización continua pueden aportar información complementaria.
¿Por qué la enfermedad renal puede afectar a la interpretación de la HbA1c?
En la enfermedad renal avanzada pueden aparecer anemia y cambios en la producción y supervivencia de los glóbulos rojos, entre otros factores. Como la HbA1c depende de la hemoglobina de estas células, su resultado puede no reflejar la glucosa con la misma precisión que en otras circunstancias. El profesional sanitario debe interpretarlo dentro del contexto clínico.
¿Qué es el tiempo en rango?
Es el porcentaje de tiempo que la glucosa permanece dentro de unos valores establecidos. Una referencia habitual para muchos adultos con diabetes es 70-180 mg/dl, aunque el objetivo puede variar según cada persona. Los sensores de monitorización continua permiten calcularlo y observar también cuánto tiempo se permanece por encima o por debajo del rango.
¿Necesito un sensor si tengo diabetes tipo 2?
No necesariamente. La conveniencia de utilizar monitorización continua depende del tratamiento, el riesgo de hipoglucemia, los objetivos de control y otras circunstancias individuales. Su utilización ha aumentado en diabetes tipo 2, pero la decisión sobre qué sistema de seguimiento resulta apropiado debe tomarse con el equipo sanitario.
Fuentes
Galindo RJ et al. Real-Time Continuous Glucose Monitoring Among People With Type 2 Diabetes and End-Stage Kidney Failure Undergoing Maintenance Hemodialysis: A Randomized Clinical Trial. Diabetes Care. 2026;49(9):1621-1626.
Consultar el artículo en Diabetes Care
American Diabetes Association. Standards of Care in Diabetes 2026. Diabetes Technology. Diabetes Care.
Consultar Diabetes Technology: Standards of Care in Diabetes 2026
Narasaki Y et al. Accuracy of Continuous Glucose Monitoring in Hemodialysis Patients With Diabetes. Diabetes Care. 2024;47(11):1922-1929.
Consultar el estudio en Diabetes Care

















