Turnos laborales y diabetes

Los turnos rotativos son habituales en algunos trabajos, y las personas con diabetes han de tener especial cuidado para minimizar el impacto que estos pueden tener sobre su salud.

Trabajo nocturno y riesgo para la salud

Las personas con diabetes han de adaptarse a unas rutinas que les ayudan a controlarla mejor, y de esta manera minimizar el impacto que puede tener en su día a día. Cuando nuestra vida se desarrolla de forma normal, con unos horarios estables en todas nuestras actividades, planificar todos los aspectos que pueden influir en nuestra diabetes es mucho más sencillo.

La jornada laboral de la mayoría de los trabajadores suele desarrollarse durante el día, y su horario es el mismo cada semana. Pero algunos puestos de trabajo requieren mayor flexibilidad o turnicidad, haciendo que cada semana veamos como nuestra rutina ha de cambiar y adaptarse.

En Soluciones para la Diabetes siempre hacemos referencia a que existen varios pilares fundamentales para mantener nuestra diabetes a raya: el tratamiento, la alimentación y la práctica deportiva. La jornada laboral influye directamente en cómo podemos planificar todos estos aspectos, y si nuestro trabajo hace que tengamos que modificar nuestra rutina, pueden verse afectados y dificultar el control de la diabetes.

Turnos rotativos y su efecto en la diabetes

Los turnos rotativos suelen distribuirse en mañana, tarde y noche, siendo este último el que puede afectar de forma más notoria a nuestra salud y nuestra vida social y familiar. Varios estudios han demostrado que nuestro organismo nunca llega a adaptarse realmente a los turnos de noche, lo que conlleva un mayor riesgo de padecer hipertensión, depresión, ansiedad, e incluso de desarrollar diabetes tipo 2.

Turnos rotativos y problemas en la diabetes

En cuanto a las personas con diabetes tipo 1 que tengan que trabajar en turnos rotativos, es importante que conozcan los riesgos que esto conlleva y que planifiquen junto con su médico todos los cambios a los que tendrán que hacer frente.

Hay que tener en cuenta que el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT), desaconseja que las personas con diabetes tipo 1 realicen turnos rotativos, pero es probable que no tengamos más remedio que hacerlos. Si este es nuestro caso, hay algunas recomendaciones que podemos seguir para mejorar el control de nuestra diabetes:

  • Realizar más controles de los habituales. La prevención es siempre la mejor forma de tratar una hipoglucemia, y no debemos esperar a que aparezcan los primeros síntomas para comprobar si estamos bajos.
  • Asegúrate de tener siempre lo necesario en el trabajo. Cuando nuestra rutina no para de cambiar, es mucho más fácil que olvidemos algo. Por eso, es recomendable tener en el trabajo suministros de emergencia por si acaso.
  • Planifica tu alimentación con más antelación. Lo habitual es conocer con varios días de antelación el turno de la semana siguiente, lo que nos facilitará poder preparar una dieta acorde a nuestro turno. Esto también hará que evitemos picar alimentos poco saludables que podemos encontrar en máquinas de vending.
  • Sigue haciendo ejercicio. Sabemos que puede ser complicado, pero es importante seguir activos aunque nuestro horario de trabajo cambie constantemente. Los turnos rotativos dificultan las actividades que van ligadas a un horario concreto, y en este caso podemos buscar alternativas para la semana que no podamos asistir.
  • Duerme bien. Uno de los problemas más habituales de las personas que trabajan en turnos rotativos es que su sueño se ve seriamente afectado. Las personas con diabetes que duermen bien tienen menos problemas para controlar su glucemia.

Cansancio derivado del trabajo a turnos

Otros problemas derivados del trabajo por turnos

Los turnos rotativos afectan no solo a nuestra diabetes, sino a muchos otros aspectos de nuestra salud que tendremos que supervisar para evitar complicaciones. Entre los más destacados, podemos encontrar los siguientes:

  • Problemas relacionados con la calidad o la falta de sueño.
  • Alteración de los ciclos circadianos.
  • Problemas digestivos derivados de los cambios en el horario y la calidad de las comidas.
  • Aumento del riesgo de padecer problemas cardiovasculares como hipertensión o arritmias entre otros.
  • Aumentos del riesgo de padecer problemas metabólicos como obesidad o diabetes tipo 2.
  • Aumento del riesgo a padecer accidentes en el puesto de trabajo.

Como vemos, el trabajo a turnos requiere de mayor planificación y control para evitar que pueda ocasionarnos problemas a medio o largo plazo. Independientemente de nuestra condición, es recomendable consultar con nuestro médico sobre la incidencia que este puede tener sobre nuestra salud.

Referencias:

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La información proporcionada en este artículo no reemplaza la relación entre el profesional sanitario y su paciente. En caso de duda, consulte siempre a su profesional sanitario de referencia.