Septiembre vuelve al mercado: los alimentos de temporada que merece la pena llevar a la cesta

Mercaddo con estantes que muestran frutas de temporada de septieembre.

Septiembre tiene algo de enero, aunque sin uvas, campanadas ni listas interminables de buenos propósitos. Terminan las vacaciones, vuelven los colegios, recuperamos horarios y empezamos a mirar de nuevo el calendario. Para muchas personas es el verdadero comienzo del año cotidiano.

También cambia nuestra forma de comer. Después de semanas de horarios más flexibles, comidas fuera de casa, viajes y días en los que la cena podía resolverse con cualquier cosa fresca al volver de la playa, septiembre invita a recuperar cierta organización.

Y quizá no haga falta empezar con grandes propósitos. Podemos comenzar por algo bastante más sencillo: volver al mercado y mirar qué hay en los puestos.

Porque septiembre es un mes especialmente interesante. El verano todavía no se ha marchado, pero el otoño empieza a hacerse sitio. En las fruterías conviven melocotones, melones y sandías con uvas, higos, manzanas, peras o las primeras granadas. En las verduras continúan algunos grandes productos estivales mientras empiezan a ganar terreno otros que asociamos a los meses más frescos.

Para una persona con diabetes, comprar productos de temporada no requiere una cesta diferente a la del resto de la familia. La clave está en elegir alimentos variados, prestar atención a las cantidades y, cuando corresponda, tener en cuenta su contenido en hidratos de carbono dentro del plan de alimentación individual.

Antes de hacer propósitos, hagamos la compra

La vuelta a la rutina puede ser un buen momento para recuperar una costumbre sencilla: planificar mínimamente lo que vamos a comer durante la semana.

Las recomendaciones actuales de la American Diabetes Association (ADA) ponen precisamente el foco en los patrones de alimentación y en los alimentos reales más que en contemplar cada nutriente de forma aislada. Verduras, frutas enteras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, semillas, proteínas magras y pescado pueden formar parte de un patrón de alimentación saludable adaptado a cada persona con diabetes.

La propia ADA incluye entre sus recomendaciones prácticas planificar las comidas de la semana, comprar con una lista y preparar con antelación algunos platos que puedan conservarse en la nevera o el congelador.

Septiembre se presta especialmente bien a hacerlo porque la despensa fresca ofrece mucho donde elegir.

¿Qué frutas están de temporada en septiembre?

El calendario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación muestra un septiembre especialmente variado. Todavía encontramos melocotón, melón, nectarina, ciruela y sandía, mientras entran o cobran protagonismo frutas como higo, uva, manzana, pera, granada, caqui, chirimoya o membrillo.

Es uno de esos meses en los que verano y otoño prácticamente comparten puesto.

Para las personas con diabetes conviene recordar algo que todavía genera dudas: tener diabetes no significa tener que eliminar la fruta. Las recomendaciones nutricionales actuales incluyen expresamente la fruta entera dentro de un patrón de alimentación saludable.

Frascos de fruta en conserva. Muestra diferentes frutaas.

Lo que sí importa es cómo la tomamos. Una pieza de fruta entera conserva su estructura y aporta fibra, mientras que un zumo concentra los azúcares de varias piezas y elimina buena parte del efecto que produce esa matriz alimentaria. Por eso, en términos generales, es preferible comer la fruta entera.

La cantidad también cuenta. Una ración de uvas no aporta los mismos hidratos de carbono que una ración equivalente en volumen de fresas, ni todas las personas presentan la misma respuesta glucémica. Quienes realizan conteo de hidratos o ajustan la insulina a las comidas deben considerar cada fruta dentro de su pauta habitual.

Septiembre tiene un pequeño tesoro: el tomate tardío

Puede parecer extraño hablar del tomate cuando llevamos todo el verano comiéndolo, pero septiembre guarda una sorpresa.

Los tomates tardíos pueden encontrarse ahora en un momento excelente. Con temperaturas algo más moderadas y noches más frescas, determinadas variedades llegan a final del verano con muy buenas cualidades de sabor y textura.

Es una oportunidad magnífica para aprovecharlos más allá de la ensalada habitual: tomate aliñado con aceite de oliva virgen extra, gazpachos todavía apetecibles en los días cálidos, verduras asadas, sofritos caseros o simplemente un buen tomate como acompañamiento.

Para las personas con diabetes, el tomate es una hortaliza con un contenido relativamente bajo en hidratos de carbono y puede integrarse con facilidad en diferentes comidas. Lo realmente interesante es todo lo que permite construir a su alrededor: verduras, legumbres, pescado, huevo, frutos secos o aceite de oliva pueden convertir una sencilla ensalada en un plato mucho más completo.

Fuente de cristal redondo con ensalada de tomates cherries y bolitas de queso, para servir en pinchos

Del calabacín y la berenjena a las primeras calabazas

En los puestos de verduras ocurre algo parecido a lo que vemos en las frutas. Septiembre todavía conserva muchos productos propios del verano.

Según el calendario oficial de temporada encontramos berenjena, calabacín, judía verde, pepino, pimiento, tomate y lechuga, pero empiezan a compartir protagonismo con calabaza, brócoli, coliflor, espinaca, puerro, nabo, remolacha o repollo.

Eso cambia también la cocina.

Todavía apetecen ensaladas, gazpachos y verduras a la plancha, pero empiezan a regresar las cremas, los salteados templados y las verduras al horno. No hace falta decidir si estamos en verano o en otoño. Durante unas semanas podemos cocinar con los dos.

Y esta abundancia tiene otra ventaja: permite variar. Comer verdura no significa repetir cada noche la misma ensalada de lechuga y tomate.

 

Bodegón que muestra pimiento rojo, calabacines, berenjenas y zanahorias.

 

¿Y qué buscamos en la pescadería?

El final del verano continúa siendo una época interesante para algunos pescados azules. Sardinas, bonito, caballa y otros pescados que han protagonizado los meses cálidos pueden seguir presentes en las pescaderías, aunque la disponibilidad real depende de la zona, las capturas y las condiciones de cada temporada.

Desde el punto de vista nutricional, el pescado encaja muy bien en un patrón mediterráneo. Las recomendaciones de la ADA para 2026 incluyen expresamente pescados grasos como sardina, caballa, atún o salmón dentro de las opciones cardiosaludables y señalan el patrón mediterráneo, rico en pescado, frutos secos y semillas, como uno de los modelos alimentarios que puede resultar beneficioso para las personas con diabetes.

Septiembre puede ser, por ejemplo, un buen momento para recuperar cenas sencillas: pescado al horno con verduras, sardinas acompañadas de ensalada, bonito con tomate o caballa con verduras asadas.

No hace falta convertir la vuelta a la rutina en un menú perfecto. Una buena rutina alimentaria suele construirse mejor con comidas sencillas que podamos repetir y adaptar que con planes demasiado exigentes que abandonamos a los pocos días.

La fruta de septiembre no está prohibida por tener diabetes

Uvas, higos, melón o caquis suelen provocar una pregunta recurrente: «¿puedo comerlos si tengo diabetes?».

En términos generales, sí. Tener diabetes no convierte estas frutas en alimentos prohibidos.

Lo que cambia entre unas y otras es su composición y la cantidad de hidratos de carbono que aporta una ración. También influye cuánto comemos, con qué otros alimentos acompañamos la fruta, la actividad física, la medicación y la respuesta individual.

Por eso resulta poco útil dividir las frutas entre «buenas» y «malas». Tiene más sentido aprender a reconocer las raciones y observar cómo encajan en el patrón de alimentación de cada persona.

Las recomendaciones de la ADA 2026 insisten precisamente en que la planificación nutricional debe individualizarse teniendo en cuenta objetivos metabólicos, preferencias, estilo de vida y tratamiento.

Una cesta de septiembre que nos facilite la semana

Comprar productos frescos es solo la primera parte. La pregunta verdaderamente práctica es qué vamos a hacer con ellos cuando llegue un martes a las ocho de la tarde y tengamos pocas ganas de cocinar.

Ahí puede estar el verdadero propósito de septiembre.

Asar una bandeja grande de berenjena, calabacín, pimiento y cebolla permite tener guarnición para varios días. Preparar tomate para un sofrito casero puede resolver después un plato de legumbres o pescado. Cocer judías verdes deja preparada la base de una ensalada templada. Tener fruta lavada y visible facilita que sea la primera opción cuando buscamos algo rápido.

Organizar la compra tampoco significa llenar el frigorífico de productos frescos que terminarán estropeándose. Comprar cantidades realistas, aprovechar el congelador y planificar dos o tres comidas con ingredientes comunes puede ser más útil que diseñar siete menús completamente distintos.

Y quizá ahí esté la diferencia entre septiembre y enero.

En enero solemos pensar en todo lo que queremos cambiar. Septiembre puede servir para recuperar aquello que ya sabemos que nos funciona.

EN POCAS PALABRAS

Septiembre es un mes de transición y también uno de los más interesantes para comprar productos frescos. Todavía conserva frutas y hortalizas de verano, como melón, sandía, melocotón, tomate, berenjena o pimiento, mientras empiezan a aparecer productos que anuncian el otoño, como granada, manzana, pera, calabaza, brócoli o coliflor.

Para las personas con diabetes, la temporada ofrece muchas posibilidades dentro de una alimentación variada. La fruta entera, las verduras, las legumbres, el pescado, los cereales integrales, los frutos secos y otras fuentes de proteínas pueden formar parte de un patrón saludable adaptado a cada persona.

Quizá el primer propósito de la vuelta no tenga que escribirse en una lista. Puede empezar, simplemente, delante de un puesto del mercado.

PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE LOS ALIMENTOS DE TEMPORADA EN SEPTIEMBRE

¿Qué frutas de septiembre puede comer una persona con diabetes?

En general, una persona con diabetes puede consumir las frutas de temporada, incluidas uvas, higos, melocotones, peras, manzanas o melón. Es preferible consumir la fruta entera y considerar la cantidad de hidratos de carbono de la ración, especialmente si se realiza conteo de carbohidratos o se ajusta la insulina a las comidas.

¿Las uvas y los higos están prohibidos si tengo diabetes?

No. No existen motivos para considerar automáticamente prohibidas estas frutas. Su contenido en hidratos de carbono y el tamaño de la ración deben tenerse en cuenta dentro del conjunto de la alimentación. La respuesta glucémica también puede variar entre personas, por lo que conviene seguir las recomendaciones individualizadas del equipo sanitario.

¿Es mejor comprar fruta y verdura de temporada?

Elegir productos de temporada permite variar la alimentación a lo largo del año y disfrutar de alimentos en momentos adecuados de producción. Desde el punto de vista de la diabetes, lo fundamental sigue siendo el patrón global de alimentación, la cantidad consumida y la calidad nutricional de la dieta, no que un alimento concreto sea de temporada.

¿Qué verduras son interesantes en septiembre para una persona con diabetes?

Tomate, berenjena, calabacín, pimiento, judía verde, brócoli, coliflor, espinaca, puerro o calabaza son algunas de las opciones disponibles durante septiembre. Las verduras no feculentas tienen especial protagonismo en las recomendaciones actuales para personas con diabetes y permiten preparar platos variados con un aporte importante de fibra y micronutrientes.

¿Cómo puedo organizar la compra de septiembre para volver a la rutina?

Puede ayudar planificar previamente algunas comidas, hacer una lista y comprar cantidades que realmente vayan a consumirse. Cocinar algunas verduras, legumbres u otros alimentos con antelación también permite disponer de opciones caseras durante la semana. Si tienes diabetes y necesitas ajustar hidratos de carbono, medicación o insulina, adapta esta organización a las indicaciones de tu profesional sanitario.

FUENTES

Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Calendarios de frutas y hortalizas de temporada.

American Diabetes Association. Standards of Care in Diabetes 2026. Facilitating Positive Health Behaviors and Well-being to Improve Health Outcomes. Diabetes Care, 2026.

Sociedad Española de Diabetes, Sociedad Española de Arteriosclerosis y Sociedad Española de Medicina Interna. Actualización en el tratamiento dietético de la prediabetes y diabetes tipo 2.

 

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La información proporcionada en este artículo no reemplaza la relación entre el profesional sanitario y su paciente. En caso de duda, consulte siempre a su profesional sanitario de referencia.