Telemedicina aplicada a la diabetes

La telemedicina se utiliza cada vez más por las múltiples ventajas que ofrece, tanto para el profesional médico como para el paciente.

Telemedicina aplicada a la diabetes

La telemedicina consiste en la interacción entre médico y paciente a distancia mediante diferentes tecnologías de la comunicación y la información. Estas acciones permiten empoderar al paciente, poder atender a quienes se encuentran en zonas de difícil acceso, o resolver dudas y consultas a distancia.

Hay determinadas especialidades que son más dadas a la telemedicina, especialmente aquellas que cuentan con patologías crónicas como la dermatología. En este caso, por ejemplo, y mediante una fotografía de una lesión o marca, el especialista podría tener información para realizar un diagnóstico sin necesidad de que el paciente tuviera que asistir a la consulta.

Pero, ¿en qué consiste la telemedicina aplicada a la diabetes? ¿Cómo puede mejorar su tratamiento y gestión? Lo veremos a continuación.

Diabetes y telemedicina

Dentro de la telemedicina, podemos encontrar tres opciones:

  • Teleconsulta: para realizar visitas y consultas a distancia.
  • Teleeducación: para recibir contenido formativo destinado a mejorar el conocimiento sobre una o varias patologías.
  • Telemonitoreo: para llevar el control de una patología a distancia.

La diabetes es una patología que requiere de un monitoreo constante, de conocer en todo momento ciertos datos que obtenemos mediante un medidor de glucosa, para poder interpretar nuestra situación en un momento determinado y evitar complicaciones. Disponer de la opción de poder recibir y enviar información y asistencia a distancia, sin necesidad de asistir al centro médico, supone en muchos casos una ventaja para ambas partes.

Un estudio realizado por el Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM) comprobó que la telemedicina reducía a la mitad el impacto económico, tanto para el paciente como para el centro hospitarlario, derivado de la visita presencial al especialista.

Apoyándose en las tecnologías de la información y la comunicación, y en la aparición de diversas aplicaciones creadas para gestionar y mejorar el control de la diabetes entre otros dispositivos, es muy sencillo almacenar esos datos y compartir esta información con nuestro médico especialista.

Beneficios de la telemedicina

Además del estudio citado anteriormente, que demostraba como se reducía el impacto económico derivado de la asistencia presencial tanto para el centro médico como para el paciente, la telemedicina ha demostrado ser efectiva en otros aspectos según este estudio presentado en 2014 por el doctor Edelmiro Menéndez, del Servicio de Endocrinología del Hospital Universitario Central de Asturias:

  • Consigue mejorar o igualar el control metabólico de los pacientes en comparación con los cuidado convencionales
  • Disminuye los casos de hipoglucemia
  • Mejora el control de la diabetes gracias al envío de datos diarios al especialista
  • Los pacientes se muestran satisfechos con el uso de la asistencia mediante telemedicina

Además, permite mejorar el conocimiento en diabetes mediante el acceso a contenido formativo desde cualquier lugar. Pero sobre todo, empodera al paciente y le permite gestionarse mejor y hacerse más responsables de su diabetes.

Como vemos, y teniendo en cuenta que la asistencia presencial será necesaria en algunos casos, la telemedicina se muestra como una opción rentable y efectiva, en la que todas las partes involucradas se ven beneficiadas, y que con el paso del tiempo irá mejorando y ampliando sus opciones.

Referencias:

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La información proporcionada en este artículo no reemplaza la relación entre el profesional sanitario y su paciente. En caso de duda, consulte siempre a su profesional sanitario de referencia.