Mediciones de glucosa sin pinchazos

Los pinchazos para realizar mediciones de glucosa en sangre son una molestia que podremos reducir gracias a los nuevos sistemas de medición.

Nuevos medidores sin pinchazo para la diabetes

Las personas con diabetes necesitan realizarse mediciones de glucosa en sangre para conocer el estado en el que se encuentran, y de esta forma evitar posibles complicaciones derivadas de unos valores que estén por encima o por debajo de lo recomendado.

La forma habitual de realizar estas mediciones es mediante un glucómetro. Para ello, necesitamos hacer un pinchazo en el dedo para obtener una pequeña gota de sangre que el glucómetro analizaría y que nos indicaría nuestra glucemia, que es la presencia de glusoca (azúcar) en sangre.

Como decimos, es el sistema más habitual y uno de los más fiables, pero como la diabetes es algo que de momento nos acompañará toda la vida, se busca encontrar la forma de mantenerla a raya causando el mínimo impacto en las personas que conviven con ella. Con este fin, se han desarrollado sistemas de medición de glucosa que no necesitan pinchazos ni muestras de sangre para informarnos de nuestra glucemia.

¿Cómo funciona la medición de glucosa sin pinchazos?

Antes de entrar en detalle, hay algunos conceptos que es interesante que repasemos para conocer las principales diferencias de este tipo de sistema respecto a otros sistemas de medición. Como decíamos en la introducción, la forma más habitual de realizar una medición de glucosa en sangre es: en primer lugar lavar y secar muy bien las manos, después introducir la tira reactiva en el medidor, realizar la punción y acercar el medidor para que absorba la gota de sangre. A los pocos segundo tendremos el resultado de nuestra glucosa en sangre.

Este sistema, que se ha mostrado mucho más fiable que el análisis de glucosa en orina debido a que este último requiere de una serie de condiciones más estrictas para que los resultados se consideren fiables, implica (sobre todo en la diabetes tipo 1) ser muy constante y realizar varias mediciones al día.

Existen dos tipos de mediciones de glucosa sin pinchazos, los sistemas de monitorización continua y los sistemas de monitorización flash. En los continuos podemos ver en todo momento el valor de glucosa en la pantalla del medidor. En los flash deberemos de escanear (acercar el medidor al sensor) para poder ver el valor de glucosa. Por tanto, ambos sistemas se caracterizan por ofrecer información de manera constante (con unos períodos de actualización de entre 3 y 5 minutos aprox.) y para esto, utilizan un método diferente de análisis que explicaremos a continuación.

Como no realizamos pinchazo, y por lo tanto no podemos realizar el análisis en sangre, los sistemas de monitorización continua miden la glucosa que se encuentra en los tejidos: la glucosa intersticial.

Medidor de glucosa sin pinchazo

Para poder extraer datos del líquido intersticial es necesario colocar un sensor con una cánula que alcanza a colocarse bajo la piel. Esta cánula es la que está en contacto con el líquido intersticial, que se compone de varios elementos como aminoácidos, sales u hormonas entre otros. Una vez colocado el sensor, los datos se envían a un lector que es el que ofrecerá la información de forma visual.

Una medición realizada a través de este sistema no siempre obtendrá datos que coincidan con los obtenidos mediante un análisis en sangre, pero si tenemos bien controlada la diabetes, la variación es mínima. Esto no significa que los datos obtenidos sean erróneos, sino que hay que tener en cuenta que estamos midiendo la glucosa en dos fluidos diferentes, en sangre y en líquido intersticial.

¿Cómo se coloca y cuánto dura el sensor?

Ante todo, hay que partir de la base que hay que hacer caso a las recomendaciones del fabricante y de nuestro profesional sanitario especialista. El sensor siempre ha de tener la cánula inyectada bajo la piel, por lo que aunque a simple vista parezca una pegatina, tendremos que realizar una pequeña punción para colocarlo correctamente.

Suelen ir acompañados de un adhesivo para fijarlo a la piel de forma segura y que no se caiga con el movimiento o el roce, y las zonas más comunes para colocarlo son el abdomen, el brazo o las nalgas. Antes de inyectarlo, tendremos que lavar bien la zona con un poco de alcohol.

En cuanto a la duración de los sensores, también puede variar en función del modelo y el fabricante. Actualmente la vida útil de algunos modelos que encontramos en el mercado oscila entre los 6 y los 14 días, aunque en algunos casos y debido a la actividad física o el contacto con el agua, el adhesivo puede perder efectividad.

También existe un sensor continuo implantable que tiene una duración de hasta 180 días. El sensor es una cápsula que se introduce en el brazo en un intervención ambulatoria.

Hay que tener en cuenta que son dispositivos frágiles, por lo que los golpes podrían dañarlos haciendo que tuviéramos que cambiarlos antes de tiempo. Esto se acentúa cuando son los más pequeños los que lo llevan, ya que son un poco más descuidados a la hora de jugar y desarrollar ciertas actividades.

¿Qué ventajas ofrece respecto a otros sistemas?

El tratamiento de la diabetes está orientado a mejorar la calidad de vida de aquellas personas que convivan con ella. Siempre insistimos en que todas las personas con diabetes pueden llevar una vida perfectamente normal, pero eso no significa que no deban adaptarse a una situación que implica ciertas rutinas y mucho control. Por eso, muchos de los esfuerzos de los investigadores van enfocados a mejorar su gestión y autocontrol.

En este sentido, los sistemas de medición sin pinchazo buscan eliminar los posibles contratiempos derivados de los sistemas de medición tradicionales, y proporcionar una mayor independencia a la hora de controlar la diabetes. Esto no significa que se deba prescindir de los controles capilares, ya que en algunos momentos determinados pueden resultar necesarios (en situaciones de una alta variabilidad glucémica, o para confirmar una hiper o hipoglucemia), pero sí hace que sea mucho más sencillo y menos invasivo realizar una medición.

Uno de los aspectos que hace que este tipo de sistemas de monitorización sean tan interesantes, es que nos ofrecen información sobre tendencias y no solo sobre la situación actual de nuestra glucemia. Al realizar mediciones cada 5 minutos aproximadamente, es muy sencillo comprobar si nuestro nivel de glucosa está subiendo o bajando. Esta información es muy útil a la hora de mejorar el control de la diabetes ya que nos ayuda en la toma de decisiones, pudiendo anticiparnos a posibles hiper o hipoglucemias.

Otro aspecto a destacar, es la posibilidad que ofrecen algunos dispositivos de programar alarmas en función del resultado de una medición o una tendencia determinada. Al llegar a un límite, que podemos establecer nosotros, el dispositivo nos avisaría si estamos muy altos o muy bajos. Esto es especialmente útil para evitar las temidas hipoglucemias nocturnas, sobre todo para facilitar la labor de aquellos padres cuyos pequeños conviven con la diabetes y proporcionarles un poco más de tranquilidad.

Como cualquier sistema o tratamiento, también presenta algunas desventajas que es importante conocer. La más habitual en los diferentes estudios realizados, ha sido la aparición de pequeñas molestias o irritaciones (eccema, eritema o edema) en la zona donde se coloca el sensor, pero que haya sido la más habitual no significa que se haya dado en muchos casos.

En otros casos, y especialmente en personas con una baja adherencia al tratamiento, no se ha demostrado que el uso de este tipo de dispositivos haya mejorado el control metabólico si no se ha hecho un uso intensivo del sistema.

Financiación de los dispositivos de medición continua y flash

El tratamiento y el cuidado de la diabetes no es barato, a pesar de estar financiado por la Sanidad Pública que ayuda al pago de la insulina, fármacos y materiales para el autocontrol de la glucosa.

El 18 de septiembre de 2018, el Ministerio de Sanidad emitió una nota de prensa donde comunicó que este tipo de dispositivos pasarían a estar subvencionados para aquellas personas con diabetes tipo 1 menores de 18 años. Esto es un pequeño avance para que algunas personas puedan optar por una alternativa a los sistemas tradicionales, y el primer paso para intentar conseguir que este tipo de subvenciones estén al alcance de muchas más personas.

La subvención va destinada a mejorar la calidad de vida de un colectivo que debe ser especialmente protegido, como es el de los niños, con un sistema que podrá hacer que disfruten de su infancia como cualquier otro sin necesidad de pincharse más de 5 veces al día.

Desde el anuncio del Ministerio, y en los próximos meses, las diferentes Comunidades Autónomas están añadiendo como prestación la utilización de estos sistemas en niños. Igualmente se espera que se vaya ampliando la financiación a otras personas con diabetes, especialmente a gestantes, usuarios de bomba de insulina y adultos que realizan un gran número de pinchazos.

En Soluciones para la Diabetes nos gusta tratar temas que hagan referencia a cualquier posible mejora en el tratamiento de la diabetes, y creemos que cualquier sistema o dispositivo que pueda mejorar su control y la forma de gestionarla es una buena noticia.

Referencias:

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La información proporcionada en este artículo no reemplaza la relación entre el profesional sanitario y su paciente. En caso de duda, consulte siempre a su profesional sanitario de referencia.