Tengo diabetes y quiero quedarme embarazada

Si tienes diabetes y quieres quedarte embarazada, es importante que tengas presente algunas consideraciones.

El momento en que decidimos intentar tener un hijo es uno de los más importantes de nuestra vida por todo lo que ello supone. Es en ese momento cuando podemos plantearnos si la diabetes puede ser un problema para el futuro niño, o si puede acarrear alguna complicación durante el embarazo.

Como siempre decimos, las personas con diabetes pueden tener una vida perfectamente normal, y eso incluye el embarazo y tener hijos. Lo que sí es cierto es que hay algunas cosas que tienes que saber para evitar posibles complicaciones y que todo vaya lo mejor posible.

Embarazo y diabetes: qué tener en cuenta

Antes que nada, hay que tener presente que desde el momento en que se toma la decisión de intentar quedarse embarazada, el control de la diabetes ha de ser como mínimo tan estricto como siempre recomiendan los profesionales médicos.

Siempre decimos que cada persona es diferente y su diabetes también lo es, por lo que hay que evaluar cada situación de forma personalizada por nuestro médico o especialista en diabetes. Por eso, la planificación es importante y nos ayudará a resolver dudas y a despejar temores.

Las semanas previas a quedarse embarazadas hay que controlar los niveles de glucosa en sangre para estar seguros que los hemos mantenido en rango de forma habitual. Una diabetes mal controlada supone un riesgo antes y durante el embarazo, por lo que es el primer aspecto que hemos de tener en cuenta.

Cuadro embarazo y niveles de glucosa
Fuente: National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases

Los riesgos de una mala gestión de la diabetes en el embarazo pueden ser:

  • Aborto espontáneo
  • Parto prematuro
  • Defectos congénitos, especialmente durante los 3 primeros meses de embarazo
  • Problemas respiratorios
  • Macrosomía y exceso de peso

Y también existen riesgos para la madre, que pueden ir desde infecciones en la vejiga y la zona vaginal, hasta el aumento y empeoramiento de los problemas derivados de la diabetes como retinopatías o nefropatías.

Por supuesto, si tenemos sobrepeso u obesidad es algo a tener en cuenta antes del embarazo. Es probable que la recomendación sea perder algo de peso con el fin de evitar complicaciones derivadas de esta situación, o que se controle el aumento de este durante el embarazo.

La alimentación es otro aspecto clave cuando hablamos de diabetes, y también es algo que hay que tener en cuenta para el embarazo. Sabemos que existen varias restricciones alimenticias de cara a evitar riesgos innecesarios, pero las mujeres con diabetes tendrán además que controlarla de forma más estricta debido a su condición.

Una vez más aconsejamos que sea un especialista quien realice una dieta adecuada para cada caso, pero dentro de lo que se conoce como una alimentación sana y variada recordamos que una dieta rica en vegetales, legumbres, cereales, pescado, carnes no rojas y fruta es un acierto salvo que tengamos alguna intolerancia o prohibición expresa de nuestro médico.

embarazadas haciendo ejercicio

El ejercicio físico es otra parte fundamental del tratamiento de la diabetes, y que de cara al embarazo nos puede ayudar a mejorar algunos problemas que solemos encontrarnos como las varices, calambres, estreñimiento, fatiga y cansancio.

Además, estar en un buen estado de forma hace que evitemos problemas derivados del sedentarismo, y que durante el embarazo nos sea más fácil salir a caminar o hacer actividades aeróbicas ligeras y de bajo impacto articular como la natación. Los buenos hábitos no deben perderse.

Es importante mantener un estilo de vida activo durante el embarazo, ya que nos ayuda a evitar dolores, a mejorar nuestro estado de ánimo, a prevenir la aparición de diabetes gestacional, e incluso a favorecer el parto.

Es probable que el embarazo haga que tengamos que cambiar algunos aspectos de nuestro día a día y del manejo de la diabetes, de ahí que volvamos a destacar la importancia de acudir a profesionales médicos ante cualquier duda o consulta, o ante cualquier variación del tratamiento, la dieta o nuestro programa de actividades físicas habitual.

Referencias:

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La información proporcionada en este artículo no reemplaza la relación entre el profesional sanitario y su paciente. En caso de duda, consulte siempre a su profesional sanitario de referencia.