La historia de la insulina

El descubrimiento de la insulina supuso un antes y un después para las personas con diabetes. Gracias a ella millones de personas vieron como mejoró su calidad de vida.

Historia de la insulina

El tratamiento con insulina fue un hito a nivel clínico por la mejora que suponía para las personas con diabetes. En Soluciones para la Diabetes hemos hablado sobre los diferentes tipos que existen, sobre cómo inyectarla o cómo conservarla, pero no sobre cuál es su origen.

La historia de la insulina, como la de muchos otros tratamientos y descubrimientos científicos, está llena de personas dedicadas a la investigación que aportaron su granito de arena con mayor o menor éxito. Sin todas estas personas, el descubrimiento de la insulina podría haber tardado más tiempo y muchas personas se habrían visto afectadas.

Antes del descubrimiento de la insulina

Los primeros diagnósticos de la diabetes datan de hace más de 2000 años, aunque obviamente no sabían a qué se debía. A lo largo de la historia de la humanidad, diferentes médicos de diferentes épocas fueron descubriendo tanto síntomas como características de la diabetes: micción excesiva, hambre, sed, más afectación en personas con obesidad…

La falta de medios de investigación hacía imposible saber con exactitud cuál era el origen. A pesar de ello, algunos empezaron a comprobar que la dieta y la actividad física ayudaban a paliar alguno de sus efectos.

Actividad física para controlar la diabetes

De entrada, algunos síntomas (como el exceso de micción) hicieron que se relacionara la diabetes con el órgano equivocado: los riñones. No fue hasta el siglo XVIII cuando el científico Thomas Cawley, tras una autopsia a una persona con diabetes, observó un páncreas atrófico con múltiples cálculos en el tejido pancreático.

De aquí en adelante todo fue más rápido considerando que durante cientos de años no acertaron con el origen de la diabetes. En 1848, Claude Bernard descubre la función digestiva del páncreas y pone de manifiesto su importancia.

En 1867, Paul Langerhans descubre islotes dispersos de células de diferente estructura respecto a las células producidas por los fermentos digestivos en el páncreas de un mono. 20 años más tarde, en 1889, dos fisiólogos de la Universidad de Estrasburgo (Von Mering y Minkowsky), extirpan un páncreas para comprobar en un organismo vivo cómo afecta su ausencia. Apreciaron que los síntomas tenían relación con la diabetes al ver como el animal se hinchaba, orinaba con mucha frecuencia y su sed aumentó.

El descubrimiento de la insulina

El trabajo de Von Mering y Minkowsky junto con el descubrimiento de Langherans, pone el foco definitiviamente en el páncreas y en una sustancia que producen los islotes, cuya función sería la de regular los azúcares: la insulina o isletina. Lamentablemente no pudieron llegar más lejos, pero habían puesto los cimientos suficientes para que otros investigadores continuaran su trabajo.

Tras el hallazgo del doctor Allen, que observó como las personas con diabetes empeoraban si comían mucho, llegó un momento crucial. A principios de la década de 1920, Frederick G.Banting, John James Richard Macleod y Charles Best consiguieron aislar insulina de páncreas de animales y tratar a un perro diabético, reduciendo en dos horas su nivel de glucosa en sangre.

Investigación en diabetes

Aunque Banting y Best son considerados por la mayoría como los descubridores de la insulina, este hecho histórico no está exento de polémica, especialmente por el premio Nobel que se otorgó por este descubrimiento.

Otros científicos alegaron haber participado en el descubrimiento, o haber realizado trabajos previos que podrían considerarse precursores o incluso suficientes como para atribuirse la autoría del descubrimiento de la insulina.

Algunos de ellos, como el alemán Georg Zuelzer, el rumano Nicolae Constantin Paulescu, o los americanos Ernest Lyman Scott y Kohn Raymond Murlin, reclamaron la autoridad del descubrimiento.

Los primeros tratamientos y evolución de la insulina

Polémicas al margen, el hallazgo supuso toda una revolución. Un año más tarde, en 1922, Leonard Thompson se convirtió en el primer humano en recibir tratamiento con insulina. Con apenas 14 años su estado de salud mejoró muchísimo, falleciendo 13 años más tarde por una neumonía.

La producción de insulina era un problema debido a que no había suficiente para todo el mundo, y a que su impureza ocasionaba hipoglucemias y otro tipo de reacciones. No es hasta 1923 que su uso se extiende por Europa y Estados Unidos por la producción en masa de dos laboratorios.

Los avances continuaban, y eran de vital importancia para mejorar la vida de las personas con diabetes:

  • También en 1923, Kimball y Murlin descubren el glucagón.
  • En 1936, en Dinamarca, Hagedorn, Jensen y Kraup mejoran la insulina para que su acción sea más prolongada creando así la NPH, un tipo de insulina de acción más intermedia en la actualidad.
  • En 1955, 1957 y 1961 descubren la Carbutamida, las Biguanidas y la Glibenclamida respectivamente.
  • Zahn y Meienhofer sintetizan por por primera vez insulina de origen humano en 1965. Se deja de utilizar a los cerdos como única fuente para obtenerla.
  • El primer trasplante simultáneo de páncreas y riñón se da a finales del 66 de la mano de Kelly y Lillehei.
  • La primera infusión continua subcutánea la empieza a utilizar John Pickup en Londres en 1970.
  • Las tiras reactivas para medir la glucosa en sangre aparecen en 1976, y el primer dispositivo para observar los resultados y monitorizarlos en 1978.

De los años 80 en adelante la investigación no se detuvo, y se lograron grandes innovaciones como las bombas de insulina en niños, la creación de las plumas de insulina para evitar las jeringuillas, y la creación y mejora de la insulina como los análogos ultrarrápidos y de acción prolongada.

Aunque el objetivo de conseguir una cura para la diabetes todavía no se ha cumplido, los avances conseguidos en estos últimos años han ayudado a mejorar la calidad de vida de las personas con diabetes de una forma espectacular.

En Soluciones para la Diabetes estamos siempre pendientes a todas las novedades en su tratamiento y control. Este breve repaso a la historia de la insulina nos ayuda a comprender de donde venimos, y pone de manifiesto la importancia de la investigación médica para la sociedad.

Referencias:

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La información proporcionada en este artículo no reemplaza la relación entre el profesional sanitario y su paciente. En caso de duda, consulte siempre a su profesional sanitario de referencia.