Alergias primaverales y diabetes: cómo nos pueden afectar

Alergia al polen

La primavera es una época del año de muchos contrastes: pasamos del frío al calor, los más jóvenes terminan las clases mientras se acerca el verano, las lluvias toman protagonismo, el paisaje empieza a cambiar, y sobre todo, árboles y plantas empiezan a florecer. Con esto último también llegan las temidas alergias primaverales, relacionadas con el polen de algunas especies que florecen en primavera.

La alergia es una reacción del sistema inmune ante algunos agentes que el organismo considera perjudiciales. Aunque es común ser alérgico a más de una cosa, la primavera es la peor estación debido a que es difícil de controlar aquello que causa la reacción. Podemos evitar algunos alimentos a los que somos alérgicos, o no tener ciertos animales que nos causan alguna reacción, pero no podemos evitar el proceso natural de polinización.

Los síntomas de la alergia pueden variar mucho de una persona a otra, pero también pueden afectar a algunas condiciones previas como puede ser la diabetes.

Alergia y diabetes

Como decíamos, la alergia puede presentar varios síntomas que pueden ir desde algún leve picor o estornudo, hasta dificultades para respirar o conjuntivitis. Los síntomas más comunes de la alergia primaveral son los siguientes:

  • Picor de ojos y/o nariz
  • Moqueo y/o congestión nasal
  • Rinitis
  • Tos
  • Estornudos
  • Sensación de falta de aire
  • Lagrimeo
  • Mayor sensibilidad a la luz

Existen tratamientos que nos ayudan a controlar estos síntomas y a evitar problemas mayores, como son los antihistamínicos, los corticoides o las vacunas. Sin embargo, algunos de ellos podrían interferir en el control de nuestra diabetes.

Los efectos de algunos medicamentos para la alergia sobre nuestra diabetes son:

  • Medicamentos como los antihistamínicos reducen el nivel de glucosa en sangre, aumentando el riesgo de sufrir una hipoglucemia.
  • Algunos medicamentos podrían anular o reducir el efecto de otros que hayan sido prescritos para el tratamiento de la diabetes.
  • Los corticoides, que pueden prescribirnos en caso de alergia, pueden aumentar el nivel de azúcar en sangre.

Por supuesto, es imprescindible consultar con un profesional médico para que valore cada caso de forma individualizada. El control de la diabetes debe mantenerse lo más estable posible, y ante cualquier duda, hay que evitar automedicarse o no seguir la pauta marcada por nuestro médico.

Consejos para prevenir los síntomas de la alergia

Aunque en última instancia siempre tenemos a los medicamentos para ayudarnos a superar alguna fase un poco más complicada durante la primavera, nosotros también podemos ayudar a minimizar el impacto de la alergia.

El principal y más evidente, es evitar exponernos a aquello que nos causa la alergia, en este caso el polen. No siempre podremos llevarlo a cabo porque dependemos de muchos factores que nos hagan salir fuera de casa o el trabajo, pero según el Colegio de Enfermería de Cáceres, las peores horas son entre las 5:00 y las 10:00, y entre las 19:00 y las 22:00.

Comprobar los niveles de polen de tu zona también te será muy útil para saber si hay más o menos riesgo. Existen herramientas como Polenes, de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica, que nos permiten ver los niveles de alerta y el tipo de polen en varias zonas del país.

Si utilizas sistemas de aire acondicionado, ya sea en el coche o en casa, recuerda revisar los filtros antipolen. Así evitaremos que se cuelen particular en el interior. También evitar ventilar durante mucho rato la casa (se ha de ventilar igualmente, pero podemos hacerlo en horas de menos riesgo), o viajar con las ventanillas abiertas, nos ayudará a que entren menos partículas. Una bayeta húmeda nos ayudará a limpiar y recoger lo que haya podido entrar y así eliminaremos los restos.

Si hemos de pasar por zonas donde inevitablemente tendremos contacto con polen, podemos protegernos los ojos (unas gafas de sol ya son de ayuda), o utilizar alguna mascarilla para no respirarlo por la boca o la nariz.

La alergia primaveral puede ser un pequeño obstáculo, pero deberíamos procurar que no interfiriera con el correcto control de nuestra diabetes. Con la ayuda de un profesional médico que adapte nuestra medicación a nuestra condición, y yendo con cuidado con las peores horas y zonas donde pueda haber más concentración de polen, estamos seguros de que conseguiréis disfrutar de la primavera.

Referencias:

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La información proporcionada en este artículo no reemplaza la relación entre el profesional sanitario y su paciente. En caso de duda, consulte siempre a su profesional sanitario de referencia.