Ejercicio físico y diabetes tipo 1

La importancia de realizar ejercicio para mejorar el tratamiento de la DT1

El estilo de vida sedentario se considera, actualmente, como uno de los factores de riesgo principales en la enfermedad cardiovascular. Por lo tanto, el ejercicio es beneficioso para prevenir y tratar procesos como el colesterol, la tensión alta, la obesidad, la adición a la nicotina, la diabetes mellitus, los desórdenes afectivos, el cáncer, la osteoporosis, entre otros.

En la diabetes tipo 1 el ejercicio no siempre mejora las cifras de glucemia en sangre, pero ejercido de forma regular suele disminuir las necesidades de insulina lo que en general se traduce con glucemias mejor controladas y esto conllevaría un mejor control de la enfermedad y de sus complicaciones

La comunidad científica está totalmente de acuerdo en el importante papel que juega la actividad física en el manejo y tratamiento de la diabetes mellitus tipo 1.

Existen dos tipos de actividad física. Una que puede realizarse diariamente sin ninguna preparación previa, como puede ser subir escaleras, bajar una parada entes del transporte público, bailar, aparcar el coche un poco lejos de donde vamos y otra que es el ejercicio físico propiamente dicho como puede ser ir al gimnasio, jugar al tenis o practicar cualquier deporte. La suma de ambas es lo ideal, pero se está considerando como indispensable la práctica de una ligera actividad física diaria. Actualmente, la comunidad científica internacional destaca que andar 10.000 pasos diarios sería lo ideal en todas las personas y sobre todo en personas con enfermedades crónicas como la diabetes tipo 1.

Beneficios de mantener una dieta sana para el tratamiento de la diabetesExisten estudios que demuestran que dieta más ejercicio físico son más efectivos para conseguir un buen control de glucemias capilares en personas con diabetes insulinodependientes. Además, independientemente de la disminución ponderal, el ejercicio físico mejora la distribución de la grasa corporal, lo que lleva a un mejor estado de salud tanto física como emocional. Es bien sabido que sentirse a gusto con tu cuerpo mejora autoestima y esto lleva a un mejor control de cualquier enfermedad.

Las recomendaciones de ejercicio en pacientes con diabetes tipo 1 que la literatura científica apoya son:

  • Frecuencia: de 5 a 7 días a la semana
  • Intensidad: Baja-moderada. 55%-70% de la frecuencia cardíaca máxima
  • Tiempo: 10-60 minutos/sesión >150 Kcal/día. Hay que considerar que se pueden realizar 3 sesiones de 10’ cada una para lograr un mínimo de 30’ y un máximo de 60’ por día.
  • Tipo: actividad aeróbica sostenida: caminata ligera o jogging o ciclismo, suplementado con ejercicios de fuerza con cargas livianas 2-3 días /semana.
    • Actividades de la vida diaria
    • Caminatas de 10’ cada una, suplementados con ejercicios de fuerza con cargas livianas y ejercicios de estiramiento y flexibilidad.

No hay que olvidar:

  1. Llevar siempre encima una cierta cantidad de glucosa o hidratos de carbono. Hay que ser autosuficiente en la práctica del ejercicio.
  2. Si se hace ejercicio en solitario hay que informar a familiares o amigos sobre la zona que se piensa correr o ir en bicicleta.
  3. No olvidar hidratarse adecuadamente, hay que recordar que en situación de hiperglucemia parte del exceso de glucosa se elimina por orina.
  4. Antes de hacer ejercicio en solitario hay que probarse a uno mismo para ver las necesidades de insulina según el tipo de ejercicio a realizar.
  5. Nunca hacer ejercicio físico que esté por encima de las posibilidades de cada uno, hay que seguir una buena pauta de entrenamiento y dejar aconsejarse por profesionales.
  6. Actualmente hay muchas carreras de todo tipo, muy atractivas, sea corriendo, en bicicleta… etc.. Las personas con diabetes tipo 1 pueden hacer todo lo que se propongan, pero siempre con un buen entrenamiento y asesoramiento médico.

Es por todo ello que, sin ninguna duda, todas las personas que padezcan diabetes tipo 1, pero también las personas con diabetes tipo 2, deben incluir el ejercicio físico como parte de sus rutinas diarias y del tratamiento de su enfermedad. Esto, sin duda, retrasara o evitara la aparición de las complicaciones conocidas de la diabetes tipo 1.

Referencias:

  • Colberg, S. R., Sigal, R. J., Yardley, J. E., Riddell, M. C., Dunstan, D. W., Dempsey, P. C., … Tate, D. F. (2016).. Physical Activity / Exercise and Diabetes : A Position Statement of the American Diabetes Association, 39(November), 2065–2079.
  • Epstein LH, Roemmich JN. Reducing sedentary behavior: role in modifying physical activity. Exerc Sport Sci Rev 2001 ; 29(3) :103-8.
  • French SA, Story M, Jeffery RW. Environmental influences on eating and physical activity. Annu Rev Public Health 2001; 22:309-35.
  • Biddle SJH, Fox KR . Motivation for physical activity and weight management. IJO 1998 22:39-47.
  • Ross R, Janssen l. Physical activity, total and regional obesity: dose-response considerations. Med Sci Sports Exerc 2001; 33 (6 suppl): 521-7.
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Montserrat Barbany

Licenciada en Medicina por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), tiene un Máster en Nutrición y Bromatología por la Universidad de Barcelona (UB), además dispone de un Curso de Postgrado en Nutrición en La Universidad de Barcelona.

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