Importancia de una alimentación rica en vitaminas

Son muchas y muy variadas las funciones que realizan las vitaminas en nuestro organismo, para una buena salud general, se requiere de todas ellas en las cantidades apropiadas.

Importancia de las fruta para una dieta rica en vitaminas

Cumplir con los requisitos nutricionales de vitaminas puede parecer complicado, ya que hay muchas diferentes y con distintos valores recomendados, pero a la práctica es más sencillo de lo que se puede suponer, basta con seguir una alimentación equilibrada y variada.

Comer todo tipo de alimentos sin abusar de ninguno de ellos es sinónimo (en la mayoría de los casos) de salud. Esto se debe a que los distintos tipos de vitaminas se reparten entre una gran variedad de alimentos (frutas, verduras, carnes, pescado, cereales, etc) y todos ellos nos aportan nutrientes necesarios además de diferentes vitaminas y minerales, y es que como dice el viejo dicho, en la variedad está la calidad.

En el post de hoy no entraremos en detalles sobre las cantidades necesarias de cada tipo de vitamina ya que, al comer, difícilmente sabemos si un alimento tiene 40 micro-gramos de vitamina E o tiene 500. Lo que sí que haremos será repasar que alimentos contienen cada tipo de vitamina para que podamos incluirlos todos dentro de nuestra dieta.

También es importante destacar que no es necesario ingerir cada día todos los alimentos ricos en vitaminas para no tener carencias vitamínicas.

Esto sería de muy difícil cumplimiento y podría resultar incluso estresante, lo que si que se recomienda es plantearse un menú semanal en el que tengan cabida toda la variedad de alimentos que mencionamos a continuación.

Es necesario seguir una alimentación equilibrada y variada.

Tipos de vitaminas en los alimentos

Vitamina A (Retinol): Se encuentra presente en los vegetales de color amarillo y rojo como el pimiento, la zanahoria, el moniato y en menor cantidad en las de color verde como el bróculi o el pepino. También en frutas como el melón o los albaricoques, y en alimentos de origen animal como el hígado o la yema del huevo.

Vitamina B1 (Tiamina): La encontramos principalmente en carnes, lácteos, en la yema del huevo y en menos proporción en verduras.

Vitamina B2 (Riboflavina): Se encuentra también en la carne, lácteos, en la yema del huevo y en los cereales.

Vitamina B3 (Niacina): Se encuentra en los mismos alimentos que la vitamina B1 y B2.

Vitamina B5 (ácido pantoténico): Se encuentra en el hígado, el arroz integral, en los lácteos, el pescado y algunas frutas como el aguacate.

Vitamina B6 (Piridoxina): Presente en la carne y el pescado, verduras como las espinacas o los pimientos, los frutos secos, las legumbres, y los cereales integrales.

Vitamina B12 : Presente en abundancia en la ternera, el hígado, los huevos y los lácteos, también presente en el pescado azul y en menor cantidad en las legumbres. Esta vitamina es la que suele faltar en la dieta de los vegetarianos, ya que se encuentra básicamente en alimentos de origen animal.

Vitamina C: Presente básicamente en frutas y verduras. Entre las frutas cabe destacar el kiwi, las papayas, los cítricos (naranjas, mandarinas, limones) y las fresas. Entre las verduras más ricas en vitamina C encontramos los pimientos y las crucíferas (col, coliflor y derivados). También el tomate es una rica fuente de esta vitamina.

Vitamina D: Aunque nuestro organismo la sintetiza a partir de la luz solar, la obtención de esta vitamina a través de la dieta es imprescindible. Los alimentos ricos en esta vitamina son el pescado azul, el huevo y los lácteos.

Vitamina E: Esta vitamina es un potente antioxidante, muy presente en los frutos secos, las espinacas, los espárragos y las aceitunas. También en la yema del huevo y en muchos aceites vegetales.

Vitamina K: Presente en las verduras de hoja verde oescuro como la col, el berro o las espinacas, también en la remolacha, la lechuga y las cebollas. Y en algunas frutas como la pera y la manzana.

Conclusiones

Como se puede observar, hay ciertos alimentos que nos aportan diferentes vitaminas, el hígado, la yema del huevo y los lácteos son muy aconsejables y han de estar presentes en una dieta equilibrada. Las frutas y las verduras de todo tipo, así como las legumbres, los cereales integrales y el pescado, son otros alimentos que no deben faltar en nuestra dieta para garantizar una nutrición rica y completa.

Para terminar, queremos hacer hincapié en la necesidad de consultar a un médico antes de empezar a tomar cualquier tipo de suplemento vitamínico, ya que en muchos casos se puede evitar modificando algún aspecto de nuestra alimentación y en otros, estos suplementos no son necesarios o pueden llegar incluso a ser perjudiciales.

Referencias:

Compartir artículo

La información proporcionada en este artículo no reemplaza la relación entre el profesional sanitario y su paciente. En caso de duda, consulte siempre a su profesional sanitario de referencia.