Buceando con diabetes

El buceo es un deporte de riesgo muy beneficioso para la diabetes

En esta sección solemos contar historias reales de deportistas que han combinado su trayectoria deportiva con el tratamiento de la diabetes tipo 1, pero en el post de hoy vamos a hablar de un deporte que es especialmente gratificante durante todo el año y en verano cuando las temperaturas se elevan y lo que más nos apetece es estar sumergidos en agua fría y refrescante: el buceo.

El buceo es un deporte fascinante y apto para casi cualquier persona, eso si, se necesitan tener ciertas nociones básicas que se adquieren realizando un curso teórico y práctico. No es preciso tener una gran forma física para practicarlo, solo disfrutar y saber moverte en el agua, si te decides a probar este deporte, conocerás lugares que nunca habías visto antes, y verás animales con tus propios ojos que de ninguna otra manera podrás ver en su hábitat natural.

Un deporte de riesgo beneficioso

El buceo se considera un deporte de riesgo, y hay que considerarlo así ya que nos encontraremos en situaciones en las que no podemos dejarnos guiar por nuestros impulsos o por el miedo, ya que la presión del agua que tendremos encima puede jugarnos malas pasadas. Hay que prestar atención a las indicaciones de nuestro instructor, y no separarnos de él en las primeras inmersiones, de esta forma el riesgo se reduce al mínimo y podremos dedicarnos a disfrutar de la experiencia.

La diabetes no es un impedimento para practicar el buceo, pero debemos tener en cuenta los siguientes aspectos:

1) Se debe ir acompañado de un buceador experto (igual que cualquier otro buceador en sus primeras inmersiones), y es recomendable que este tenga conocimientos sobre la Diabetes.
2) Es importante tomar bastante agua antes de una inmersión.
3) La inmersión no ha de superar los 30 metros.
4) Hay que asegurarse de estar en niveles válidos de glucemia antes de la inmersión, realizando un análisis 30 minutos antes, y también inmediatamente después. Realizaremos otro análisis a las 12 horas de la inmersión.

Siguiendo estos consejos además de los que nos ofrezca el instructor de buceo, podremos disfrutar de esta apasionante actividad en las mismas condiciones que cualquier otra persona. Y es que la diabetes bien tratada no ha de ser un límite para realizar nuestros sueños y aspiraciones, pero debemos recordar siempre que lo fundamental es mantenerla ‘bajo control’

Referencias:

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La información proporcionada en este artículo no reemplaza la relación entre el profesional sanitario y su paciente. En caso de duda, consulte siempre a su profesional sanitario de referencia.